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Continúan los vetos a Rusia; ahora sin himno ni bandera
Altos mandos del deporte mantienen las medidas restrictivas ante los eventos o deportistas rusos; advierten que seguirán con esos castigos. En la industria deportiva también hay posturas.
Foto EE: Especial
El deporte sigue respondiendo a la guerra con cada vez más puertas cerradas para Rusia. Después de días de tensión provocados por la invasión de la milicia rusa en territorio ucraniano, el mundo ha sumado su descontento y en la industria deportiva cada vez más organizaciones y directivos están tomando decisiones contundentes.
De las primeras organizaciones en reaccionar fueron la UEFA y la Fórmula 1, quienes decidieron remover la final de la Champions League y el Gran Prix de territorio ruso. El máximo campeonato de futbol de clubes europeos fue movido a París después de que estaba previsto para realizarse en San Petersburgo el próximo 28 de mayo, mientras que el circuito de automovilismo dejó en pausa la celebración en el Autódromo de Sochi del 25 de septiembre.
A lo largo de los días se desencadenaron otras decisiones. De las más impactantes fue el anuncio del multimillonario empresario, Roman Abramovic, quien informó su separación como dueño del Chelsea, actual monarca de la Champions League y del Mundial de Clubes.
Abramovic tiene una fortuna estimada en 13,600 millones de dólares a lo largo de sus inversiones en bienes raíces, la industria petrolera y siderúrgica desde 1987, por lo que se encuentra en el top 150 de los hombres más ricos del mundo, de acuerdo con el ranking de Forbes (número 142). Con ese capital, adquirió al club londinense Chelsea en 2003 y en 18 años acumula un amplio palmarés tanto nacional como internacional: cinco ligas (Premier), cinco FA Cups, tres copas de la liga, dos Community Shields, dos Champions League, una Supercopa UEFA y un Mundial de Clubes.
“Durante cerca de mis 20 años como dueño del Chelsea, siempre he custodiado al equipo para ser lo exitoso que es hoy, para construir el futuro, con un rol positivo además para nuestra comunidad. Siempre he tomado decisiones pensando en el mejor interés del club, sigo comprometido con esos valores, es por eso que doy a los fideicomisarios de la fundación benéfica la administración y cuidado del Chelsea”, emitió Abramovic en un comunicado.
Uno de los factores de la controvertida reputación de Abramovic, que repercutió en su separación del Chelsea, es su relación de antaño con el presidente de Rusia, Vladimir Putin. De acuerdo con uno de los biógrafos del funcionario, Chris Hutchins, Putin ve a Abramovic “como un padre a su hijo favorito”.
La página de la Fundación Chelsea nombra a los integrantes de su junta directiva, que a partir de la decisión de Abramovich quedan a cargo de los siguientes administrativos: Bruce Buck, John Devine, Emma Hayes, Piara Powar, Paul Ramos y Hugh Robertson. Buck queda como presidente del club y gerente general de la fundación, mientras que Hayes dirigirá el área de futbol femenino.
Otro movimiento reciente fue por parte de la FIFA, que anunció una serie de medidas restrictivas contra la selección y los organizadores rusos, sobre todo en la escena internacional.
Después de una reunión de los principales directivos de la FIFA, decidieron que no se disputarán competiciones internacionales de ningún tipo en territorio ruso, así como que su bandera y su himno quedan vetados, mientras que su selección de futbol sólo podrá jugar bajo el nombre de Unión de Futbol de Rusia (RFU).
“Ante todo, la FIFA desea reiterar su condena al uso de la fuerza por parte de Rusia en su invasión a Ucrania. La violencia nunca es una solución y la FIFA expresa su más profunda solidaridad con todas las personas afectadas por lo que está sucediendo en Ucrania. Para tratar los asuntos relacionados con el futbol y en coordinación con la UEFA, el Bureau del Consejo de la FIFA (que incluye a los seis presidentes de las confederaciones) ha decidido por unanimidad tomar las primeras medidas inmediatas, en consonancia con las recomendaciones del Comité Olímpico Internacional (COI) y que serán aplicables hasta nuevo aviso”, señaló la FIFA en su comunicado.
De los factores más fuertes ante la UEFA y la FIFA eran las declaraciones de las selecciones nacionales de Polonia, Suecia y recientemente de República Checa para no jugar en territorio ruso el repechaje europeo para la Copa Mundial de Qatar 2022, que se celebrará en marzo.
En cuanto a otros deportes, las cuatro organizaciones más importantes del boxeo en todo el orbe (Consejo, Asociación, Organización y Federación) decidieron no celebrar más campeonatos mundiales en territorio ruso hasta que la invasión militar cese.
“Así como el mundo reclama un alto el fuego, nuestras organizaciones han decidido no sancionar ningún campeonato de boxeo en Rusia”, se lee en un comunicado conjunto del Consejo Mundial de Boxeo, la Federación Internacional de Boxeo, la Asociación Mundial de Boxeo y la Organización Mundial de Boxeo.
“Esta guerra ha detenido el boxeo en Ucrania, entonces nuestras organizaciones no sancionarán las peleas en Rusia hasta que se evalúe más la situación”.
El anuncio tiene un impacto inmediato, pues el 26 de marzo la AMB (Asociación Mundial de Boxeo) tenía programada una pelea por el título de peso pesado junior entre el medallista de oro olímpico de 2016, Evgeny Tishchenko, de Rusia y el belga Ryad Merhy en Ekaterimburgo. Esa misma tarjeta presenta otras tres peleas por el título regional de la OMB (Organización Mundial de Boxeo), incluida una pelea por el título internacional de peso mediano junior de la OMB entre Magomed Kurbanov y Patrick Teixeira. Otra cartelera en Moscú el 19 de marzo presenta dos peleas sancionadas por el CMB (Consejo Mundial de Boxeo), incluida la de Anna Levina contra Halima Vunjabei por el título vacante de peso mosca junior femenino.