Justo detrás de una tormenta solar que dio muestras de sí durante el fin de semana, al generar brillantes auroras en Canadá y Escandinavia, el sol liberó una explosión de radiación y plasma aún más potente durante la noche del domingo que podría interrumpir las señales de GPS y la red eléctrica el martes, especialmente en las latitudes altas, advirtieron expertos en clima espacial ayer por la mañana.

En estos momentos, la tormenta podría estar interrumpiendo las comunicaciones satelitales mientras los flujos de radiación solar rebotan a través del campo magnético de la Tierra.

Con la tormenta en curso, los operadores de satélites podrían experimentar problemas y es probable que esto impacte también las radiocomunicaciones de alta frecuencia en las regiones polares , expuso Doug Biesecker, un físico del Centro de Predicción del Clima Espacial.

Tales apagones de radio pueden obligar a las aerolíneas a desviar sus vuelos entre América del Norte y Europa o Asia.

Añadió que esta tormenta solar es la más grande que ha golpeado el planeta desde el 2005.

La tormenta llegará a su apogeo hoy, cuando una nube de plasma cargada de partículas se colisione a alta velocidad contra la Tierra y distorsione el campo magnético del planeta.

No va a ser una catástrofe, pero podría haber un notable flujo de corrientes geomagnéticas inducidas en la red eléctrica , afirmó Michael Hesse, del Laboratorio de Clima Espacial de la NASA.