La necesidad de servicios financieros accesibles en México y la regulación de las empresas de tecnología financiera (fintech) han hecho que éstas compañías se conviertan en imanes para trabajadores dedicados a la tecnología, que también están interesados en el sector de las finanzas y que buscan oportunidades laborales con beneficios superiores, en la mayoría de los casos, a los de otras ofertas de empresas más tradicionales.

Para Albo, una fintech cuyo producto estrella es una cuenta bancaria digital y sin comisiones, si bien las habilidades tecnológicas son importantes a la hora de contratar a un colaborador, las habilidades más atractivas son las interpersonales o soft skills. La empresa busca personas autónomas, que trabajen con base en indicadores de resultados (KPI), al mismo tiempo que les ofrece laborar en la modalidad home office, con horarios flexibles y vacaciones ilimitadas.        

Tan sólo en 2021, Albo ha contratado a 70 colaboradores para llegar a tener un equipo de 250 personas. La mayor parte de este equipo está dedicado a tecnología y desarrollo de producto, pues al menos 100 personas trabajan en el área tecnológica de la compañía y otras 25 en la de producto. 

Entre los perfiles que busca esta fintech para su área tecnológica están los desarrolladores full stack, es decir aquellos que pueden ejecutar desarrollos tanto en el producto de cara al cliente como en la parte de operaciones; además de ingenieros y científicos de datos, desarrolladores móviles para Android y iOS y especialistas en ciberseguridad.  

El uso de las nubes de Google (Google Cloud) y de Amazon (Amazon Web Services); de la plataforma de desarrollo de software para equipos ágiles (agile) Jira Software, y de la de bases de datos en la nube Mongo son algunas de las tecnologías que usan los colaboradores de Albo, aunque de acuerdo con Elisa Sahagún, su directora de Recursos Humanos, muchas de las habilidades tecnológicas con las que trabaja la compañía son aprendidas por los nuevos colaboradores dentro de la empresa.    

Ni título, ni certificaciones

Es por eso que Albo no busca perfiles de trabajadores que cuenten con un título universitario de alguna carrera específica para su área tecnológica. La fintech tampoco precisa de certificaciones técnicas en particular. La experiencia en otras compañías tecnológicas y los conocimientos necesarios para la vacante ofertada son los principales requisitos que pide esta empresa de tecnología financiera para integrarse a su equipo.    

“Más allá de una certificación en papel, estamos convencidos de probar con manos a la obra. Para cada una de las posiciones, tenemos pruebas técnicas a la hora de contratar”, dijo Sahagún.

Esta es una tendencia que se ha extendido en buena parte de las empresas que forman parte de este sector, de acuerdo con Emmanuel Olvera, director y fundador del portal de empleos especializado en tecnologías de la información Empleos TI, el cual cuenta actualmente con 45 vacantes ofertadas por 14 compañías fintech. Algunas de las empresas de tecnología financiera que anuncian vacantes dentro del portal son la plataforma de préstamos personales inmediatos Kueski; la de tarjetas de crédito Stori; así como la app de pagos digitales Dapp y la de préstamos Tala.  

Según Olvera, lo que solicitan este tipo de empresas es un alto nivel de experiencia en áreas como el aprendizaje automatizado (machine learning), el análisis de datos, el diseño de experiencia de usuario (UX) y el desarrollo de software. Los lenguajes Python y Java, junto con el framework Javascript y el uso bases de datos noSQL están entre las habilidades tecnológicas requeridas por este tipo de compañías, que en contrapartida ofrecen horarios flexibles, días de vacaciones superiores a los que exige la ley y salarios que van de 35,000 a 150,000 pesos. 

Análisis de riesgo

Además de los puestos de desarrollo tecnológico y de producto, algunas de las vacantes anunciadas por las fintech dentro de Empleos TI tienen que ver con el análisis de riesgo y crédito, un área que en algunos casos requiere de cierta especialización y para la que Prestadero, una fintech pionera de este sector, busca a personas con conocimientos de tecnología, que puedan proponer innovaciones ─sobre todo en lo que se refiere a automatización─ en áreas distintas a las puramente tecnológicas. 

“Nos gusta que la persona que contratamos, sea no no del área de desarrollo, tenga un acercamiento con la tecnología, para que pueda identificar lo que se puede resolver fácilmente con tecnología y lo que no”, dijo Gerardo Obregón, director y fundador de Prestadero, la cual se dedica al financiamiento colectivo o crowdfunding.

Entre las habilidades tecnológicas que busca Prestadero en sus nuevos colaboradores está el desarrollo de bases de datos SQL; así como programadores fullstack con conocimientos en el lenguaje Python y en el framework Javascript. Sin embargo, para Obregón también son más importantes las habilidades interpersonales y de administración que las meramente tecnológicas.   

“Cuando encuentras un desarrollador, el lenguaje deja de tener mucha importancia, porque lo que importa es contar con ese pensamiento de desarrollador, con el que puedes determinar cómo llevar a cabo un proceso mediante una aplicación de la manera más eficiente y más segura”, dijo.

De acuerdo con el directivo de esta fintech, la demanda de postulantes para este tipo de áreas técnicas sólo va a crecer en el futuro, por lo que las empresas han tenido que ampliar sus fronteras en los procesos de contratación al recurrir a trabajadores de países como Ucrania, India y Estados Unidos. Lo mismo ha ocurrido en el caso de Albo, cuya base de trabajadores si bien se encuentra en un 90% en México, ha comenzado a contratar a colaboradores sobre todo en el mercado Argentino.     

“Está muy peleado el mercado tecnológico en México y hemos tenido que voltear a otros spots, como Argentina. Muchas empresas están contratando personas de tecnología de ahí”, dijo.

rodrigo.riquelme@eleconomista.mx