La capacidad de “ver” todo lo que ocurre en la cadena de suministro de combustibles es el principal beneficio que ofrece la tecnología blockchain para reducir el robo de estos insumos en México. A esta visibilidad de cada etapa por la que transitan la gasolina, el gas o el mismo petróleo se suman la inmutabilidad de los registros de cada transacción y la trazabilidad que se puede hacer de cada litro de estos energéticos.   

Nadie discute que el robo de combustibles es un grave problema en México. De acuerdo con Pemex, la compañía registra pérdidas por 30,000 millones de pesos por este delito. Al cierre del 2018, se sustrajeron 60,000 barriles de combustible al día, lo que equivale a 7 millones de litros. A esto pueden sumarse los 20,000 millones de pesos que, de acuerdo con la Concamin, ha perdido la industria con el desabasto de estos insumos desde que el presidente Andrés Manuel López Obrador inició su estrategia de combate al huachicol, como se le conoce al fenómeno del robo de combustibles.

De acuerdo con Arturo Rosas, director ejecutivo de la empresa mexicana Katun, las cadenas de suministro están entre los procesos más rezagados en materia tecnológica no sólo en México sino a nivel mundial. Ante esto, el blockchain es una tecnología que puede ayudar a solucionar este rezago y los problemas que de él derivan, como es el robo de combustible, en el caso de la cadena de suministro de las gasolinas o del gas.

Katun es la heredera de Tecnit Solutions, compañía de desarrollo de software a la medida que trabajó durante 10 año para sectores como el gubernamental . De acuerdo con Rosas, hace poco más de un año, decidieron fundar una empresa completamente dedicada al desarrollo de una plataforma blockchain mexicana que no estuviera basada en otras cadenas de bloques vinculadas con criptomonedas y que estuviera orientada a ofrecer soluciones de negocio. Así nació Katun Blockchain.   

La tecnología blockchain hace referencia a una base de datos digital, descentralizada y que mantiene un registro de todos los intercambios de información que tienen lugar a través de una red de igual a igual (P2P). Cada vez que se requiere hacer un nuevo intercambio, un algoritmo analiza los datos contenidos sobre la información que se generó en el pasado y evalúa su viabilidad y seguridad, para después añadir un nuevo bloque a la cadena de manera permanente e inalterable.

Para el director de Katún, la razón de que las cadenas de suministro estén rezagadas es que cuentan con decenas de participantes, muchos de los cuales no están suficientemente tecnificados. “A los primeros eslabones de la cadena muchas veces no les interesa que haya tecnificación hacia el final”, dijo.

La distribución de combustible entra en este esquema de una cadena de suministro desde su parte alta de explotación y extracción de los hidrocarburos; el almacenaje y transportación de materias primas y la parte baja, de refinación, transporte y venta de productos. “Hoy en día, los participantes de esta cadena no ven la totalidad del esquema de lo que están suministrando”, aseguró Rosas y puso el ejemplo de las gasolinerías, donde se llega al consumidor final y que habitualmente no ven lo que hay en las etapas de extracción y de refinamiento. “Esto permite obviar que una gasolinera no tenga que decir que, de los 10 litros que te está vendiendo, 7 provienen de Pemex y 3 provienen de otro lado”, añadió.     

De acuerdo con el director de Katún, las redes blockchain permiten trazar el camino del combustible incluso antes de la extracción de los hidrocarburos, cuando se realizan los estudios preparatorios para saber si es ésta es viable. Esta información queda asentada de forma permanente en la base de datos descentralizada y las autoridades o cualquier otro participante de la cadena puede consultarla en tiempo real.   

“La seguridad la da el hecho de que no se puede borrar la información. No es posible que alguien en un alto cargo pueda manipularla, con lo que el combate a la corrupción que menciona Andrés Manuel López Obrador en su Plan Nacional de Paz y Seguridad queda plasmado a través de un esquema tecnológico que le ayuda a que esto suceda”, dijo.   

El robo de combustible no sólo se da entre los participantes de la cadena de suministro de estos insumos. En el caso del llamado huachicol, el fenómeno que describe la perforación de ductos que sirven para transportar el combustible y que en los últimos días ha generado gran polémica por el accidente ocurrido en Tlahuelilpan, Hidalgo, que ha dejado 94 víctimas mortales hasta el momento, la tecnología blockchain también puede brindar una solución a través de los contratos inteligentes y de otras tecnologías como el Internet de las Cosas.

“Las tuberías de combustible normalmente cuentan con sensores que miden la presión del líquido. Las tomas clandestinas desde las que se roba el combustible modifica la presión de los ductos. Hoy en día, no se monitorea de manera regular dicha presión”, dijo Arturo Rosas.   

El fundador de Katún explicó que estos sensores pueden servir como fuentes de información para la red blockchain que conecta a la cadena de suministro. A esto pueden añadirse contratos inteligentes, es decir piezas de código cargadas en la cadena de bloques que permiten lanzar una alerta automática en caso de que los sensores detecten un cambio de presión.  

“A partir de las reglas de negocio que se codifican en el contrato inteligente, la red puede identificar la variación de la presión ocasionada por la perforación del ducto e inmediatamente lanzar una alerta que puede ser desde una alarma en un tablero de control hasta el aviso a las autoridades correspondientes”, dijo.      

(Con información de Héctor Molina, Lilia González y Karol García)

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