Una alianza con Samsung para incluir una aplicación en sus refrigeradores inteligentes y una licuadora son los primeros escarceos que Kiwilimón ha mantenido con el mercado de las cocinas inteligentes o smart kitchens, un concepto que se caracteriza por la aparición de electrodomésticos conectados a internet y el uso de datos para la compra, la preparación y el mantenimiento de los alimentos.    

Kiwilimón es una plataforma digital dedicada a promover recetas de cocina. Lanzada en 2009 en la Ciudad de México, la plataforma ha pasado de tener unos cuantos colaboradores a una plantilla de 40 empleados. En total, tiene 18.2 millones de seguidores en Facebook, 2.3 millones en Instagram y casi 1 millón en YouTube, según información de Tubular Labs

Pese a que registró una caída importante durante agosto pasado en el número de reproducciones de videos en estas redes sociales dentro de la medición de Tubular, la plataforma se mantiene como el creador de contenido número uno dentro de la categoría de comida y bebida en todas las plataformas digitales en México.   

Aunque acaba de pasar por la salida de su otrora director, Carlos Lieja, quien ahora está al frente de la plataforma de transporte Beat, la compañía no deja de celebrar sus 10 años y verse en el futuro con un mayor mercado entre la comunidad hispana en Estados Unidos, apelando a su nostalgia gastronómica, y con la entrada en las llamadas smart kitchens.

Lorenza Ávila, una de sus fundadoras junto con Deborah Dana y quien actualmente es directora de Contenido de la plataforma, dijo a El Economista que la compañía está en proceso de planeación estratégica para los próximos años y que una de las innovaciones en esa planeación está vinculada con la forma en la que Kiwilimón se conectará con el concepto de las cocinas inteligentes.  

“Tenemos que estar ahí con marcas que desarrollan este tipo de electrodomésticos para ver cómo nos integramos. Vemos que parte del crecimiento en el futuro vendrá por esta categoría”, dijo. 

La integración de la aplicación de Kiwilimón al Family Hub, el refrigerador inteligente de Samsung y el skill de recetas de Kiwilimón en Amazon Alexa están entre los antecedentes más recientes de la innovación de la plataforma mexicana, a los que se agregara el envío de ingredientes de recetas a través de Rappi.  

Hacia el futuro, Ávila adelantó ejemplos como la activación por voz de la aplicación o el análisis inteligente de datos sobre las preferencias de sus usuarios, pero destaca también su entrada al mundo de los electrodomésticos y el comercio electrónico con el lanzamiento hace algunos meses de una licuadora, la cual, aseguró, es otro paso hacia el terreno de las cocinas inteligentes.     

“Seguro esta en los planes de nuestro siguiente año entrar muy fuerte a jugar ahí”, dijo.

De acuerdo con un análisis de Adroit Market Research, el mercado de las cocinas inteligentes, integrado por refrigeradores, lavaplatos e instrumentos de cocina, alcanzará un valor de 32,480 millones de dólares en 2025. 

Cambiar el modelo de negocio

De acuerdo con Lorenza Ávila, Kiwilimón surge de dos experiencias de sus fundadoras. La primera fue la inexistencia en 2009 de páginas de internet con recetas de cocina confiables y en español. La segunda fue el haberse percatado durante su paso por Procter and Gamble de la magnitud de los presupuestos que este tipo de compañías de consumo destinaban a la publicidad. “En particular la publicidad digital en México estaba muy subdesarrollada y había un gran potencial de crecimiento”, dijo.

En 2012, Kiwilimón levantó su primera y única ronda de capital. Gerbera Capital y México Ventures fueron los fondos de capital de riesgo que invirtieron en la plataforma y según Ávila, los recursos se destinaron a ampliar la plantilla de trabajadores, entre los que destaco a Phillippe Thomassiny, director de  Tecnología, quien les ayudó a mejorar las bases de datos de las 17,000 recetas almacenadas en el sitio, pero también a fundar las bases para enfrentar lo que sería su siguiente gran reto: las redes sociales.    

“De repente empezó un crecimiento gigante en redes sociales, en especial en Facebook. Al principio éramos muy celosos de colocar nuestro contenido en una red pública en la que no teníamos control del alcance. Era más riesgoso en ese momento tomar esa decisión de publicar nuestros contenidos ahí y pensar que la gente ya no va a ir a Kiwilimón porque lo van a ver todo en Facebook”, dijo.

Pese a estos temores, la compañía decidió cambiar su modelo de negocio al modificar el formato de sus videos y comenzar a vender por número de reproducciones en Facebook. La sorpresa llegó cuando uno de sus primeros videos de esta nueva etapa alcanzó un total de 30 millones de reproducciones en la red social. El entusiasmo de este logro se mantiene hasta la fecha pues Ávila presume que 95% de sus reproducciones son orgánicas, es decir que no se paga porque Facebook aumente su visibilidad entre los usuarios.

En términos de alcance del negocio, Kiwilimón ha puesto más énfasis en voltear a ver otros mercados, como el de la comunidad de habla hispana en Estados Unidos, que representa 15% de su audiencia total y por este motivo se encuentran en proceso de traducción del sitio al inglés, además de que cuentan con clientes estadounidenses que ya invierten en la plataforma.

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