La empresa de aplicaciones de transporte de origen chino DiDi está analizando introducir cámaras de video; hacer grabaciones de audio de lo que sucede en el interior de los automóviles y realizar pruebas de alcoholemia automáticas antes de que un conductor pueda ofrecer el servicio a través de su plataforma, de acuerdo con Rogelio Lozano, director de Seguridad de DiDi en México.

“Las cámaras es donde más avance hay, porque ya se están haciendo pruebas piloto, pero no se han definido los detalles de la grabación”, dijo Lozano en entrevista para El Economista. El directivo local de DiDi dijo que para introducir estas características en los autos de los conductores, a las que llamó innovaciones, primero se realiza un sondeo para ver si pueden ser aplicadas de acuerdo con la regulación.

“Ahorita las innovaciones que tenemos en puerta son las cámaras, las dash cams, las grabaciones de audio, para las que estamos viendo cuestiones de protección de la información, e incluso el poder detectar el estado del conductor antes de que inicie la aplicación. Son las tres más importantes que vemos que pueden ser aplicables en México con nuestra regulación”, dijo.

 

De acuerdo con Lozano, el centro de reacción y monitoreo de DiDi en México recibe alrededor de 1,000 solicitudes de atención a la semana, las cuales pueden ir desde la pérdida de un objeto hasta un robo o un delito sexual. De estas 1,000 solicitudes, el 10% o 100 llamadas corresponden a delitos de alto impacto, que van del secuestro y el homicidio hasta los ataques sexuales y robos con violencia, el delito más frecuente, según Lozano.

Mientras que 90% de las llamadas por delitos de alto impacto son por robos con violencia, los secuestros muestran una incidencia de 0% dentro de la plataforma.

La Ciudad de México se lleva las palmas en inseguridad para DiDi, ya que de las 1,000 llamadas que reciben cada semana, 500 se dan en la capital del país y de las 100 que tienen que ver con delitos de alto impacto, 80 suceden en esta ciudad. “Hay ciudades que me llaman mucho la atención, pero es parte de lo que tenemos mitificado. Sinaloa o Chihuahua, por ejemplo, son ciudades que no nos dan problemas”, dijo.

Esta semana, el gobierno de la Ciudad de México publicó en la Gaceta Oficial la información que deberán entregar las empresas de aplicaciones de transporte como uno de los requisitos para poder operar en la ciudad. De acuerdo con Lozano, en este momento la compañía está concentrada en la conexión al Centro de Atención a Emergencias y Protección Ciudadana de la Ciudad de México o C5 que las autoridades han obligado a establecer.

“La mayoría de las autoridades colaboran. Se trata nada más de acercarse. Hablo de cerrazón cuando no existe regulación”, dijo Lozano y añadió que el problema de que no exista una regulación es que la compañía no tiene reglas para operar en las que basarse, por lo que su avance es más lento en las ciudades que no cuentan con una norma. “Preferimos que exista la regulación porque usualmente nos quieren medir como a los taxis y no lo somos. Cuando se dan las regulaciones, las cosas son claras”, dijo.

De acuerdo con el más reciente estudio sobre los Hábitos de los usuarios de Internet en México de la Asociación de Internet.mx, 41% de quienes usan Internet en el país utiliza aplicaciones de transporte y la principal razón por la que estas personas dicen usar este tipo de plataformas es la seguridad.

[email protected]