El pasado 24 de abril, la Secretaría de Movilidad de la Ciudad de México publicó las nuevas disposiciones de circulación y operación para las plataformas de transporte como Uber, Didi, Cabify o Beat.

Si usted es usuario o trabaja como chofer en cualquiera de estas apps, es importante que tome en cuenta la nueva reglamentación emitida por el Gobierno capitalino, tanto para el uso de estas aplicaciones como la forma en que ahora operarán.

De acuerdo con los cambios hechos al Reglamento de la Ley de Movilidad, publicados en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México, los conductores deberán cumplir con varias reglamentaciones como tramitar una nueva licencia, usar tarjetón y pasar revista.

Si usted cuenta con una unidad dentro de estas plataformas, es importante que considere que ahora deberá obtener la licencia tipo E1, la cual no tendrá costo, y deberá acudir a cualquiera de los módulos de la Secretaría de Movilidad para tramitarla.

Para ello, uno de los requisitos que le solicitarán es que tenga una licencia tipo A con una antigüedad mínima de tres años, así como la documentación correspondiente que avale que trabaja para alguna de las firmas que operan mediante el uso de aplicaciones móviles.

También deberá conseguir la constancia de registro vehicular, para lo que deberá comprobar que su vehículo tenga un costo de factura de origen de al menos 250,000 pesos.

Además, el titular de la constancia de registro deberá pagar los derechos correspondientes por cada vehículo que tenga para obtener la constancia correspondiente por cada auto, así como tramitar un tarjetón distintivo para su automóvil, el cual será proporcionado por la empresa de transporte a la que pertenezca.

Las unidades que operen en esta movilidad de transporte de pasajeros deberán pasar revista, la cual tendrá un costo de 1,635 pesos, cantidad que deberá ser pagada por las plataformas de movilidad.

También afectan a usuarios

Como parte de estas nuevas reglas a la Ley de Movilidad que afectarán a los usuarios de estas apps, los choferes no podrán recibir pagos en efectivo ni mediante tarjetas prepagadas no bancarias, monederos electrónicos o por medio de sistemas de pago en tiendas de conveniencia. Solamente aceptarán el cobro a través de tarjeta de crédito o débito, como se hacía anteriormente.

El chofer estará obligado a informar al pasajero sobre la tarifa hacia su destino, así como las variaciones que ésta tenga durante el trayecto, ya sea por viajes con múltiples destinos o por un cambio en el destino inicialmente acordado.

Tampoco podrán hacer base en ningún sitio o establecimiento para ofrecer el servicio u operar el auto sin licencia correspondiente.

Usuarios perjudicados directa e indirectamente

Pese a que las nuevas disposiciones son positivas, algunos controles y mecanismos establecidos por la autoridad representan un obstáculo, no solamente para la industria, ya que impactarán directa e indirectamente en los usuarios, consideró el director general de Cabify México, Ramón Escobar.

En entrevista, sobre el tema del cobro sólo con tarjetas, el directivo recordó la jurisdicción emitida por la Suprema Corte de Justicia sobre el caso de la Ley de Movilidad del estado de Colima, en donde emitió una resolución que indicada que los gobiernos estatales no podían limitar el uso del efectivo como medio de pago.

“En una economía como ésta, en donde 70% es en efectivo, si un usuario no cuenta con una tarjeta, no le han pagado o no trae su plástico, entonces no podrá pedir el servicio. ¿Entonces a qué se le está orillando? El principal tema de esta medida es que limita la capacidad de elección que se tiene como usuario y bloquea la decisión de elegir con qué pagar”, expuso.

Estimó que el impacto directo por estas nuevas reglas a la Ley de Movilidad será que entre 30 y 40% de los usuarios que utilizan estos servicios tendrían que dejar de usarlos si estas modificaciones siguen en pie.

“Estamos hablando de millones de personas que mes a mes utilizan estas plataformas de transporte. El que se planteen regulaciones como ésta, que de alguna forma el impacto directo lo va a tener el conductor, se le hará más difícil cumplir este proceso, hacer los pagos. Al final el impacto indirecto sí lo va a tener el usuario, porque lo que puede llegar a suceder por tener estas barreras a la industria  es que en el futuro haya menos conductores disponibles y lo que vemos es que Ciudad de México requiere alternativas de movilidad”, aseguró.

Respecto a las limitantes que tendrán los conductores, Escobar enfatizó que, de seguir con estos cambios, los choferes optarán por otra forma de trabajo, y advirtió que se corre el riesgo de que estos procesos no terminen de ser lo suficientemente eficientes y generen más burocracia.