El interés del banco italiano por el segundo mayor banco comercial de Alemania lleva años sobrevolando el mercado. Unicredit estaría interesado en fusionar su filial alemana, HypoVereinsbank, con Commerzbank.

El banco italiano Unicredit ha intensificado los preparativos de cara al posible lanzamiento de una oferta de compra sobre su homólogo germano Commerzbank, después de que fracasasen las conversaciones que éste mantuvo con Deutsche Bank para crear un campeón bancario en Alemania, según informó Reuters, citando fuentes conocedoras de la situación.

De este modo, Unicredit, habría requerido los servicios de Lazard, en el que trabaja Joerg Asmussen, exviceministro de Finanzas de Alemania y exdirectivo del Banco Central Europeo, así como de J.P. Morgan, con vistas a una posible transacción, dijeron fuentes consultadas.

El interés del banco italiano por el segundo mayor banco comercial de Alemania lleva años sobrevolando el mercado y el pasado mes de abril el diario Financial Times ya señalaba que Unicredit estudiaba lanzar una oferta de compra sobre Commerzbank con el objetivo de fusionarlo con HypoVereinsbank, filial alemana de la entidad transalpina.

En este sentido, fuentes consultadas por la agencia indicaron que los recientes avances de Unicredit responderían a las muestras de interés por Commerzbank expresadas por el banco holandés ING Groep.

El éxito de una potencial operación dependerá en parte de Berlín, ya que el gobierno mantiene una participación de 15% en Commerzbank, al que tuvo que rescatar durante la crisis financiera.

El pasado 25 de abril, Deutsche Bank y Commerzbank dieron por terminadas las conversaciones entre ambas entidades con vistas a una eventual fusión de los dos mayores bancos comerciales de Alemania al considerar que la operación no iba en interés de los accionistas ni de otras partes interesadas.

La idea de fusionar los dos mayores bancos alemanes había sido recibida con escepticismo por un gran número de agentes del mercado, que señalaban los elevados costes de la misma. De hecho, el sindicato Ver.di advirtió de que la operación amenazaba con destruir hasta 30,000 puestos de trabajo, prácticamente uno de cada cinco de 140,700 empleos que ambas entidades sumaban al cierre del 2018.