Los fenómenos naturales del 2017, principalmente los sismos de septiembre pasado, impactaron en los clientes de las sociedades financieras populares (sofipos), lo que dificultó que cumplieran sus compromisos crediticios con estas entidades y esto se reflejó en un incremento en la morosidad del sector.

De acuerdo con Guillermo Colín García, presidente de la Asociación Mexicana de Sofipos (Amsofipo), datos del sector arrojan que al cierre del 2017 el índice de Morosidad (Imor) del sector se ubicó en 10.32%, desde 9.8% que reportó en el mismo periodo del 2016, debido a dichos fenómenos naturales, así como a factores como el inicio de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y el tema inflacionario.

“(El temblor) afectó a buena parte de la población, en todo el sur, fue significativo el impacto, que es donde centramos nuestra clientela como sector y también nos afectaron los ciclones, en especial en el sureste del país, que es donde más crece el microcrédito, esto impactó en nuestros clientes”, explicó Colín García.

De acuerdo con datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), el Imor que arrojó el sector al cierre del 2017 no se veía en un cierre de año desde el 2010; el nivel más bajo en un periodo similar fue al cierre del 2015, cuando el sector presentó un porcentaje de 8.5.

“También empezó el tema de la negociación del TLCAN, eso nos ha impactado por la incertidumbre, puesto que sube el costo de los insumos y, además, empezamos con el año electoral (...) Estos elementos nos han afectado sustancialmente en nuestra operación”, agregó el presidente de la Amsofipo al informar sobre las actividades de su cuarta convención, a realizarse la siguiente semana.

Ante este panorama, Colín García destacó que la regulación a la que está apegada el sector ha servido para que este tema esté controlado y confió en que este porcentaje, en un corto plazo, vaya a la baja.

“Podemos prever la reducción: creo que las tasas bajarán en consecuencia después de que baje el tipo de cambio, obviamente eso ayudará a que la gente tenga más poder adquisitivo y cumpla sus compromisos”.

Colaboración y revisión de propuestas

Ante la entrada del nuevo gobierno, Colín García destacó que la asociación continuará en el tenor de la colaboración con la autoridad y buscarán ajustar ciertos temas como la regulación de la capitalización que se les exige o los criterios para las inversiones en tecnología.

“Hay varias cosas que queremos mejorar; sin embargo, no es que vengan con el nuevo gobierno. Hemos trabajado desde el anterior gobierno en varios temas (...) siempre pugnaremos por un sector regulado”, detalló.

Respecto a su postura para unificar los fondos de los seguros de depósitos que se ofrecen tanto en bancos como en entidades de ahorro y crédito popular, como las sofipos, Colín García indicó que desde hace años la asociación ha fijado su posición de que esto sea así, con el fin de incentivar el ahorro entre la población.

“Se me hace muy sano que esto sea así, con el Instituto de Protección al Ahorro Bancario (IPAB) hay reglas muy claras cuando hay un tema de suspensión de operaciones, o de quiebra con una entidad (...) eso sería muy sano para las sofipos”, comentó Colín García. En la actualidad, el ahorro en un banco tiene una protección de hasta 400,000 Udis (2.4 millones de pesos) mientras que en una sofipo este límite es de hasta 25,000 Udis (150,000 pesos).

“Quisiéramos tener la misma protección que los bancos, por eso queremos estar en el IPAB, para que la protección al ahorrador sea la misma, yo creo eso nos ayudaría a homogeneizar la protección al ahorro a nivel país”, afirmó el presidente de Amsofipo.