Algunos miembros de la Junta de Gobierno del Banco de México reconocen que existe incertidumbre sobre la fortaleza de la recuperación cuando inicie, pues aún contando con la relativamente rápida corrección en Estados Unidos para el 2021 dependerá del grado de afectación del aparato productivo nacional y el sistema financiero.

Esto subraya la importancia de implementar medidas orientadas a apoyar a las micro, pequeñas y medianas empresas, lo mismo que a las familias en diversos ámbitos.

Al interior de las minutas correspondientes  a la reunión extraordinaria del 21 de abril, donde anunciaron medidas sin precedentes de apoyo al sector financiero así como inyecciones de liquidez, “la mayoría destacó la importancia de medidas de política fiscal ante la situación actual, si bien apunto que no se debe poner en riesgo la sostenibilidad fiscal”.

No obstante, uno de los miembros de la junta señaló que el gobierno tiene poco margen de maniobra “debido a la fragilidad de las finanzas públicas y de Pemex, lo cual se ha re reflejado en el deterioro de la calidad crediticica observado”

En esa reunión, donde completaron un recorte de 50 puntos base a la tasa de interés para dejarla en un nivel de 6%, niveles no vistos desde abril del 2009, el citado miembro de la Junta consideró que “reducciones en la tasa de la política monetaria podrían ayudar a la salud de las finanzas públicas liberando espacio para incrementar deuda y así podrían estimular a la economía.

Sostuvo que tan solo en 2019, los intereses, comisiones y otros gastos de la deuda del sector público ascendieron a más de 900,000 millones de pesos, es decir, alrededor del 4% del PIB.

Desplome del PIB en el segundo trimestre

Los miembros de la Junta de Gobierno del Banco de México asumieron en su intervención extraordinaria del 21 de abril que las expectativas del PIB ya apuntaban a un desplome en el segundo trimestre del año de hasta 34 por ciento.

Advirtieron entonces que la recesión en la que caerá México será más profunda que la registrada en la Gran Depresión de 1929, consecuencia de los choques de oferta y demanda provocados por la pandemia y la propia debilidad que traía desde antes la economía mexicana.

Al interior de la minuta que resultó de la segunda reunión fuera de calendario de Banxico, donde completo un recorte de 100 puntos base en la tasa, se mostraron preocupados por la situación del mercado laboral pues “se anticipa que la contracción más importante ocurrirá en el sector no manufacturero, especialmente en los servicios y el comercio, lo que tendrá repercusiones más graves sobre el empleo y la ocupación”.

Uno de los banqueros centrales destacó que debido a la menor demanda externa en los menores ingresos de la población, a la pérdida de confianza y al riesgo para la inversión asociado al deterior en las condiciones económicas, los efectos sobre la demanda serán más profundos y prolongados que aquellos sobre la oferta, los que estimó, serán transitorios.

La mayoría reconoció que México recibió los choques simultaneos de oferta y demanda mundial que originó la propagación del coronavirus,  con una importante debilidad económica.

Uno de los miembros advirtió que la evidencia disponible es insufuciente para evaluar con margenes de confianza adecuados la trayectoria futura de la actividad productiva nacional.

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