Casi la totalidad de las 162 empresas farmacéuticas del país enfrentan la problemática de que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) no les permite deducir los millonarios gastos que realizan en promocionar medicamentos en medios alternativos -como plumas, libretas y convenciones de médicos-, pues los cataloga como viáticos o dádivas, motivo por el cual la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (Prodecon) emitió su primera recomendación sistémica contra la dependencia, aunque ésta ya fue rechazada.

En conferencia de prensa, el subprocurador de Análisis Sistémico y Estudios Normativos de la Prodecon, Juan Carlos Roa Jacobo, destacó que ello pone de manifiesto la falta de conciencia comercial que muestran las autoridades fiscales, así como el desconocimiento de la lógica empresarial con que llevan a cabo sus negocios los pagadores de impuestos en cuestión.

Detalló que con el fin de evitar problemas como la automedicación -lo cual no cuestiona la Prodecon-, la ley no permite que las farmacéuticas promocionen todos sus medicamentos en medios tradicionales como la radio y la televisión, por lo que deben recurrir a medios alternativos como plumas y libretas entregadas directamente en consultorios o con la subvención de convenciones médicas.

El funcionario comentó que, en promedio, cada laboratorio eroga alrededor de 20 millones de pesos por la promoción alternativa de sus productos, aunque destacó que los grandes llegan a gastar hasta 40 millones.

Sin embargo, puntualizó que el SAT no permite la deducción de tales gastos, ya que los cataloga como viáticos y obsequios, y ésos no pueden deducirse.

(Ello) pone de manifiesto el poco conocimiento o entendimiento de los causantes que administra, porque pasa por alto que lo que erogan las empresas del sector son gastos de promoción y no el simple pago de regalos o viajes sin vinculación con su actividad .

Mencionó que por ello la Prodecon emitió su primera recomendación sistémica contra el SAT, para referirle que es indebido rechazar la totalidad de esos gastos y recomendarle una mayor capacitación para el mejor conocimiento de los contribuyentes que administra.

No obstante, Juan Carlos Roa precisó que el SAT rechazó la recomendación con el alegato de que los contribuyentes no cuentan con el derecho a deducir dichos conceptos por no cumplir los requisitos que establece la Ley del Impuesto Sobre la Renta (ISR) para la deducción de viáticos y obsequios.

Si el SAT no puede distinguir la entrega de obsequios de la realización de actividades de promoción de los productos como concepto estrictamente indispensable para la obtención de ingresos, se deja al descubierto un conocimiento precario de la forma en que opera el sector farmacéutico , dijo.

Indicó que ahora los empresarios farmacéuticos tendrán que buscar resolver el problema en los tribunales e incluso refirió que algunos casos ya les han resultado favorables.

Comentó que otra salida podría ser modificaciones a la ley a través del Congreso, aunque consideró que así como está el marco legal, es bastante claro y marca bien la diferencia.

Para la industria farmacéutica, a nuestro juicio, la ley como está es suficiente, porque permite la deducibilidad de los gastos de publicidad y promoción como un gasto estrictamente indispensable, y ése es el punto: calificarlos como publicidad y promoción, que es lo que no está pasando , concluyó.

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