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Pago a burocracia no eleva gasto corriente: SHCP
La dependencia indicó que entre 2000 y 2008, el gasto en servicios personales de servidores públicos creció apenas 1.6 por ciento.

El pago de sueldos y prestaciones de los servidores públicos no ha mermado el gasto de inversión ni es un factor en contra del crecimiento económico, sostuvo la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
Reporta que de acuerdo con los informes de la Cuenta Pública Federal, entre 2000 y 2008 el gasto corriente programable de todo el sector público creció menos de 5.0% al año.
A su interior, el gasto en servicios personales (sueldos y salarios de los servidores públicos) es lo que menos contribuyó a la expansión observada del gasto corriente, al aumentar sólo 1.6% anual durante el periodo.
En la nota "Consideraciones sobre la evolución del gasto corriente", en el Informe de su Vocería, la SHCP expone que el gasto corriente no sólo incluye prestaciones y sueldos de funcionarios, se trata de un concepto mucho más amplio donde también se contabilizan las remuneraciones a los servicios de salud, educación y seguridad.
Otra parte importante de este indicador la conforman los pagos que hay que realizar para cubrir las pensiones y que se trata de erogaciones cuyo control no está en manos del Poder Ejecutivo.
Gasto corriente también son los subsidios, las ayudas extraordinarias, las transferencias a las entidades y, en general, todo el financiamiento de la política social, de combate a la pobreza, de generación de oportunidades de empleo y desarrollo.
El único gasto en servicios personales que el Ejecutivo puede controlar, los sueldos y salarios de la Administración Pública Centralizada, se contrajo 3.0% en términos reales en los últimos ocho años, poco más de medio punto porcentual anual.
En contraste, las aportaciones a las entidades federativas para remuneración laborales se elevaron casi 20% en términos reales, lo que permitió sufragar incrementos salariales y prestaciones al personal médico, docente y administrativo de los servicios de educación básica y de salud en los estados.
Del total del gasto en servicios personales, 66.9% se concentró en funciones de desarrollo social, como educación, salud y seguridad social, con un crecimiento real de 3.1% durante la presente administración.
El 17.7% se destinó para actividades de desarrollo económico, como energía, desarrollo agropecuario y forestal, comunicaciones y transportes, ciencia y tecnología, entre otras, con un incremento de 5.1 por ciento.
El 10.5% para las funciones de gobierno, como las actividades de soberanía y de orden, seguridad y justicia, con un incremento real entre 2006 y 2008 de 11.3 por ciento.
A su interior, el gasto para soberanía y orden, seguridad y justicia se elevó 21.6 por ciento, mientras que para el resto de actividades de gobierno los servicios personales bajaron 4.9 por ciento.
Así, expone la SHCP, la mayor parte del aumento en el gasto en servicios personales en los últimos ocho años fue tanto para contratar o mejorar la remuneración de personal dedicado a garantizar la seguridad, la salud y la educación de las personas, como para ayudar a mejorar el bienestar de muchas familias de bajos recursos.
Además de ser el elemento que menos contribuye al crecimiento del gasto corriente, los servicios personales, en general, han reducido su participación dentro de este gasto de 52.8 a 42% en el periodo de análisis.
Lo que más influyó en el alza del gasto corriente entre 2000 y 2008 fueron las crecientes erogaciones en los rubros otros gastos corrientes y subsidios, asociados, por un lado, al aumento en los precios y el consumo de materiales y combustibles necesarios para la producción de bienes y servicios públicos.
Por el otro lado, a mayores transferencias para el fortalecimiento de los programas sociales (Desarrollo Humano Oportunidades, Apoyo Alimentario Vivir Mejor, Apoyo a la Capacitación y al Empleo, Fonhapo, Conavi, Conafe, Ffirco entre otros).
Tal expansión del gasto corriente en funciones productivas y de asistencia social permitió operar al mismo tiempo una inversión cada vez mayor: entre 2000 y 2008 el gasto de capital se elevó 127%, es decir, alrededor de 11 por ciento cada año.
"Queda claro, pues, que el incremento del gasto corriente en los últimos años fue principalmente en aquellos rubros que tuvieron poco que ver con el pago a sueldos y prestaciones de los servidores públicos, y que éste nunca mermó el gasto de inversión y, por lo tanto, tampoco fue un factor en contra del crecimiento", asevera.
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