El Producto Interno Bruto (PIB) de Japón aumentó 0.3% en el cuarto trimestre del 2018 respecto al anterior, a causa de un rebote tras un verano marcado por los desastres naturales, según datos preliminares publicados este jueves por el gobierno.

La tercera economía mundial registró en ese periodo un alza del consumo de los hogares (+0.6%) y de las inversiones no residenciales de las empresas (+2.4%), si bien se vio afectada por una desaceleración de las exportaciones, en un contexto internacional desfavorable.

Japón está particularmente expuesto a la desaceleración de China, uno de sus primeros socios comerciales, junto con Estados Unidos.

Los analistas entrevistados por la agencia financiera Bloomberg News apostaban por unos resultados ligeramente mejores (+0.4 por ciento).

Se trata, pues, de un modesto enderezamiento tras una contracción de 0.7% en el tercer trimestre (cifra revisada a la baja de 0.1 puntos).

Los gastos en inversiones de las empresas disminuyeron a causa de una serie de tifones que interrumpieron la cadena logística, y de un sismo que provocó un corte general de electricidad en la isla septentrional de Hokkaido, lo que perturbó la actividad allende los límites de esa región.

En el conjunto del 2018, el PIB nipón subió 0.7%, debilitado respecto al crecimiento del 2017, más dinámico (+1.9 por ciento).