La pandemia de Covid-19 incrementó la demanda de servicios financieros digitales a escala global. En este contexto, el potencial de crecimiento que tiene América Latina, con una baja penetración de estos servicios, pero cifras que se mantienen al alza, atrajo NIUM, Fintech nacida en Singapur que ofrece una plataforma con diversos servicios financieros.

“NIUM es una plataforma de servicios financieros que ofrece soluciones de tecnología financiera en diferentes frentes como son los de pagos internacionales y el envío de remesas”, dijo Brayan Peralta vicepresidente de Desarrollo de Negocio en América Latina para la compañía, quien destaca que la plataforma reduce la “fricción” en estos movimientos.

“Como plataforma de servicios financieros utilizamos tecnología avanzada para abordar problemas complejos con soluciones simples y generamos valor al reducir esa fricción. Actualmente contamos con una red de más de 100 países en los que distribuimos pagos, aproximadamente 60% se realizan con tiempos de 15 minutos o inferiores”, destacó Peralta.

De esa red de 100 países, afirma, en 65 los movimientos se completan en tiempo real, lo que mejora los tiempos de la transacción y, gracias a que su red está conectada a los sistemas de compensación locales, se entregan los montos con un tiempo máximo de un día (según la capacidad de cada país) y sin variaciones por factores como el tipo de cambio.

Adicionalmente, NIUM cuenta con una vertical que permite emitir productos en tarjetas y cuentas digitales para facilitar la dispersión de fondos a empresas por medio de tarjetas para la distribución de nómina y cuentas que están asociadas a remesas internacionales y otros servicios financieros que responden a diferentes actividades comerciales.

Un tercer punto dentro de sus actividades son las soluciones de cobros internacionales. La empresa de tecnología financiera permite a otras compañías el cobro de fondos internacionales, al abrir una cuenta en el país del pagador que facilita luego la transacción, porque la convierta en movimiento y luego se encarga de realizar el envío del monto.

Transparencia y control de riesgos

Para mantener altos estándares de transparencia, dice Peralta, se desarrolló tecnología y un modelo de negocio que permite cerrar cada operación al momento del envío. La entidad que recibirá puede ofrecer de este modo a sus clientes la transparencia suficiente sobre los montos a recibir, el tiempo, además del costo que la acción implicará.

“No hay descuento en el camino [variaciones cambiarias]. El proceso no se detiene si no es por una cuestión de cumplimiento. El movimiento se hace de forma directa en la moneda que pide el cliente que envía. Esto lo hace más eficiente y reduce la fricción e incertidumbre, con mejores tiempos, que dan una experiencia a personas y empresas”, dijo.

En cuanto a la prevención del lavado de dinero, afirma que el proceso de integrar la solución a sus clientes incluye cerciorarse de que se trate de empresas reguladas que cumplen con las regulaciones contra lavado de dinero y terrorismo. Los socios comerciales que distribuyen los fondos se someten también a las normas de países donde operan.

Crecimiento exponencial

La compañía comenzó a operar a finales de 2014, en el sector de remesas tradicionales, pero en el formato digital por medio de la tecnología, con una división que se mantiene en mercados como el de Estados Unidos. En 2015, el negocio se expandió a otras áreas para formar NIUM, una mayor plataforma de servicios financieros.

Recientemente NIUM anunció la apertura de nuevos corredores de remesas con el Kasikorn Bank, de Indonesia, al igual que con el Mashreqbank, el banco más antiguo de Emiratos Árabes. Para la región de América Latina cuenta con acuerdos con compañías como Teledolar en Costa Rica, una de las fintech líderes en pagos internacionales.

“Tenemos transacciones de empresas a empresas, además de transacciones de empresas a personas y transacciones de personas a personas o p2p. Contamos con 200 clientes a nivel mundial y a través de ellos llegamos a más de 130 millones de clientes individuales. La velocidad de nuestros pagos es superior a la de alternativas como Swift”, destacó.

Actualmente NIUM realiza transferencias por un volumen de más de 6,000 millones de dólares al año y gestiona más de un millón de transacciones en Apis. “Esto significa que estamos ayudando a modernizar las operaciones con nuestros más de 350 empleados, que están distribuidos en oficinas en 13 países”, añadió.

Sobre el crecimiento del sector en medio de la pandemia de Covid-19, Peralta dijo que el hecho de no poder interactuar físicamente ayudó a que personas que se mostraban tímidas respecto a utilizar los servicios digitales se vieran obligadas a tomarlos por necesidad. “Estos cambios pertenecen al tipo de tendencias que llegan para quedarse”, dijo.

jose.rivera@eleconomista.mx