En un contexto donde las autoridades analizan la regulación de cada sector que compone el sistema financiero, la premisa será que si bien algunos intermediarios necesitan una regulación diferenciada, si hay riesgos similares entre instituciones de diferente figura, tendrían que tener un marco legal igual, para proteger los recursos de las personas, indicó Juan Pablo Graf Noriega, jefe de la Unidad de Banca, Valores y Ahorro de la Secretaría de Hacienda.

Durante su participación en el foro Cooperativas Democratizando la Economía de México, Graf Noriega reconoció que se trabaja en las áreas de oportunidad del marco legal de las sociedades cooperativas de ahorro y préstamo (socaps), con el fin de tener una normativa que no sea demasiado exigente, pero para que también tengan un adecuado control de sus riesgos.

“Estamos trabajando con diversos sectores del sistema financiero en tratar de remover obstáculos (normativos) para el adecuado desarrollo de los diversos intermediarios financieros, estamos trabajando con la banca, en el mercado de valores, con las fintech, pero también con el sector de ahorro y crédito popular”, indicó Graf Noriega en el foro que se llevó a cabo en la Cámara de Diputados.

El funcionario de la Secretaría de Hacienda comentó que la regulación de las socaps necesita cambios y, además, ser más precisa para acotar los riesgos a los que se enfrentan estas instituciones, con el fin de que tengan un crecimiento sostenido y puedan incidir más en el desarrollo económico del país.

En este contexto, Graf Noriega destacó que el objetivo es dejar claras las reglas del juego y si estas entidades tienen riesgos similares a los que enfrentan otro tipo de intermediarios, como por ejemplo los bancos, la regulación tiene que ser acorde a estos factores de riesgo, sin importar la figura.

“En ocasiones, intermediarios (de diversas figuras) están atendiendo a sectores comunes y tenemos que dejar bien claras las reglas del juego y hacer que los riesgos que se enfrentan sean atendidos mediante legislación y regulación que le correspondan: a mismos riesgos, mismo marco normativo”, expresó el funcionario.

Entrevistado al final de su participación, Graf Noriega detalló que el sector de las socaps, integrado por 157 entidades en operación, ya cuenta con una regulación diferenciada, pues de acuerdo con el tamaño de sus activos se les ubica en uno de los cuatro niveles de operación disponibles para este sector.

Ahora, lo que toca a las autoridades es revisar que las entidades que tienen los mismos riesgos, saber si operan en igualdad de condiciones normativas. “Estamos estableciendo los plazos para ello, trabajando con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores para saber qué hacer, hay mucha regulación que hay que hacer en varios sectores del sistema financiero y pronto tendremos un plan de cómo ir aterrizando esto”.

En su intervención, Gerardo Almaguer, director de Crecimiento Internacional de la red de cooperativas Desjardins de Canadá, indicó que si bien las socaps tienen un sentido social, diferente al de otros intermediarios privados, su operación debe de estar apegadas a las reglas del sistema financiero, pues lo que se intermedia es el dinero de las personas.

“El sector cooperativo de ahorro y crédito se debe de asumir como tal: está en el sector de la intermediación financiera y las reglas que lo deben regir es la intermediación financiera, punto. Eso es como nosotros lo vemos y asumiéndose de esta manera es cómo justamente se va a permitir a una cooperativa tomar las decisiones que le ayudarán a estar mejor preparado para atender ese sector”, detalló Almaguer.

El grupo Desjardins tiene una historia desde 1990 y en la actualidad atiende a 7 millones de socios en su localidad por medio de 271 cajas ubicadas en Quebec y Ontario.