Luego de que más de 100 entidades que operaban con la figura de sociedades financieras de objeto múltiple (sofomes) se transformaron a entidades mercantiles debido a que no pudieron cumplir con la regulación requerida, estas instituciones hasta el momento no representan un foco rojo por la transparencia que ofrecen al usuario en sus servicios, indicó Mario Di Costanzo, presidente de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

El presidente de la Condusef informó que hasta el momento las entidades que se encuentran en esta situación, es decir, que dejaron de ser parte del sistema financiero formal pero sin dejar de ofrecer sus servicios, todavía no son una cuestión de alarma en la dependencia a su cargo a pesar de que no hay una supervisión como tal de la transparencia.

Que hayamos visto que las que se transformaron se hayan portado mal, no lo tenemos registrado, pero obviamente toda esta información un usuario la puede encontrar en el Buró de Entidades Financieras , explicó Di Costanzo al ser cuestionado sobre esta situación.

El 6 de julio del 2015 venció el plazo para que las sofomes renovaran su registro ante la Condusef, previo a la obtención de un dictamen en cuestión de prevención de lavado de dinero emitido por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.

La autoridad inició con el proceso de cancelación de registro de las entidades que no lo renovaron para que dejen de operar como sofomes; sin embargo, algunas de estas instituciones prefirieron perderlo y continuar operaciones como cualquier entidad mercantil que ofrece servicios financieros, quitándose la vigilancia de la Condusef.

Datos de la misma Comisión arrojan que 1,406 sofomes cumplieron con la renovación de su registro, 11 están todavía en trámite de renovación, 133 en proceso de cancelación y 120 se transformaron a entidades mercantiles.

Cabe destacar que cuando una entidad que operaba como sofom se transforma a entidad mercantil y continúa con la prestación de servicios financieros, la autoridad encargada de dirimir un conflicto entre el usuario y la institución es la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).

Hemos seguido informando a la Profeco cuando estas sofomes salen de nuestra esfera de supervisión , indicó Mario Di Costanzo al referirse a estas instituciones que han salido del sistema financiero formal.

Pese a esto, la Condusef se dice abierta a asesorar a un usuario de una entidad mercantil que ofrezca servicios financieros en caso de que exista un conflicto entre las dos partes.

Cuando salieron las disposiciones en la ley para que las sofomes cumplieran con ciertos requisitos que se establecieron desde la reforma financiera, diversas asociaciones de estos intermediarios financieros preveían una competencia desleal y una detonación de quejas sobre las entidades mercantiles debido a que las condiciones de sus servicios ya no estarían vigiladas por la misma Condusef.

En este escenario, la Condusef reiteró que, por el momento, estas entidades no son motivo de preocupación por las condiciones de sus servicios que ofrecen a las personas, tales como el otorgamiento de créditos o del servicio de arrendamiento.

Incluso en junio pasado, la Condusef y la Profeco firmaron un convenio de colaboración para intercambiar experiencias que servirían a cada dependencia actuar de acuerdo a sus atribuciones en defensa de los usuarios de este tipo de entidades.

Créditos por internet, reprobados

Las entidades que Di Costanzo aseguró sí resultan motivo de preocupación en la Condusef son aquellas que ofrecen créditos por Internet, pues de las 15 sofomes y ocho entidades mercantiles que supervisó en el 2016 en este ramo, todas tuvieron calificaciones reprobatorias.

Creo nos debe ocupar más (...) el estar revisando estos créditos por Internet, que cumplan las normas de transparencia. Esta revisión que se ha hecho deja mucho que desear y no quisiéramos que los usuarios queden en la indefensión si no se verifican bien las condiciones de estos créditos que se están otorgando , comentó.

fernando.gutierrez@eleconomista.mx