La simplicidad, el tenerla al alcance de la mano y la seguridad son algunas de las razones por las que la banca móvil está ganando terreno por sobre la banca en línea, de acuerdo con la empresa VeriTran.

Estimaciones de la firma refieren que en el 2018 se superarán los 100 millones de usuarios de banca móvil en América Latina (AL). Actualmente, la banca online tiene alrededor de 122 millones en la región.

En Argentina, por ejemplo, la cifra ya casi es pareja, pues hay 7.1 millones de usuarios de banca móvil contra 7.2 millones de banca online; en Chile la proporción es de 4.6 millones contra 9 millones; en Colombia ya se rebasó con 8.5 millones de móvil contra 7 millones de en línea; y en México la proporción es de 12.9 millones móviles y 22 millones online; mientras que en Brasil es de 47 millones contra 53 millones.

“A medida que los bancos amplían su oferta de productos y servicios en el móvil, muchos usuarios dejan de utilizar la banca en línea”, refiere VeriTran.

Marcelo Fondacaro, director de Ventas Globales de VeriTran, refiere que las ventajas que representa la banca móvil están provocando que los clientes dejen un poco la banca en línea y opten más por la primera.

“La tendencia es el móvil por varias razones, una de ellas es la simplicidad de uso, el hecho de que tienes el móvil siempre contigo, y el online banking tienes que ir deliberadamente al escritorio para encender tu computadora y acceder (...) y después, desde el punto de vista de seguridad es mucho más riesgoso; mucho más complejo de usar, mucho más riesgos de acceder en el online banking que en el móvil (...) la posibilidad de fraude en aplicaciones móviles se reduce”, explica.

En el caso de la seguridad, detalla que en el móvil es más fuerte, dado que son aplicaciones desarrolladas específicamente para los dispositivos, lo que le da ventajas sobre un sitio web donde los sistemas son más genéricos.

“Si vas al caso del online banking tú estás navegando en el explorador, en el navegador web, ese navegador es una herramienta genérica que está pensada para navegar por la Internet para diferentes cosas, diferentes contenidos, entonces no tiene una seguridad asociada al producto específico o al canal específico que se está consultando, sino a una seguridad genérica”, abunda.

Añade: “Cuando tengo la aplicación y la aplicación es específica para ese uso y no es algo genérico, esa aplicación se firma y se generan credenciales de seguridad”.

Aunado a ello, comenta que en la app bancaria se pueden utilizar otros factores de autenticación como los elementos biométricos, lo que reduce mucho los fraudes. “La ventaja también que tienes es que, en el móvil, las personas siempre la tienen consigo, entonces la persona sabe que es su aplicación”.

México va bien

A decir de Fondacaro, en México se ve bien el panorama del uso de la banca móvil, aunque señala que hay unos bancos que están haciendo más que otros.

“México ha avanzado bastante, hay algunos bancos que están haciendo más que otros, pero por ejemplo bancos que tengan todas estas medidas de seguridad son realmente pocos. No siempre todos los bancos que parece que son innovadores tienen todas las medidas de seguridad que hay que tener. A veces la innovación no está 100% alienada con la seguridad”, enfatiza.

eduardo.juarez@eleconomista.mx