La flexibilidad financiera implementada por los bancos a través de medidas como las prórrogas para el pago de créditos no sólo abonará en incrementar la confianza en sus clientes, podría ser una estrategia permanente para no perder capital ni usuarios durante la recuperación por la pandemia del coronavirus, estimó Luis Olmedo, Head of Banking Strategic Value en Everis América.

En entrevista, el experto financiero explicó que esta flexibilidad financiera no sólo se reflejará en la capacidad operativa de cada institución para adaptarse a la Nueva Normalidad a través del uso de herramientas digital, también en la colocación de nuevos productos y otorgar créditos en los próximos meses.

Indicó que ese colchón financiero que inyectaron a la sociedad a través de la prórroga en pagos permitirá que los clientes sean leales y se incremente la vinculación con la institución financiera, porque en un momento crítico para esos clientes, le están lanzando un salvavidas.

En el caso de México, los bancos están actuando muy bien, de hecho los bancos lo que están haciendo es apoyar con esas acciones de flexibilidad y adicionalmente están apostando por los canales digitales”, afirmó.

Adicionalmente, esta disposición de la banca para ayudar a sus usuarios durante los momentos de crisis también permitirá minimizar el impacto en la economía mexicana, al tiempo que reforzará su confianza y percepción en el sector no bancarizado.

A consideración del experto, esta flexibilidad financiera podría trasladarse a los servicios ofrecidos a los usuarios por lo que se podrían dejar de brindar servicios con las mismas características en general y dar paso a analizar las necesidades de cada cliente para pasar de una visión de un producto a una visión de cliente.

“El concepto como cliente no sólo se trata de personalizar sus interacciones o poner su nombre en las aplicaciones digitales, se trata de interpretar y conocer las necesidades de cada uno para efectivamente ofrecerle un producto que está asimilado a su realidad”, dijo.

De igual forma, y como parte de esta flexibilidad, las instituciones financieras también deben considerar al sector no bancarizado, lo cual representa un reto y una oportunidad para que las entidades financieras demuestren cuál es la fortaleza de sus servicios.

“Es muy importante que en este proceso sean las entidades financieras las que analicen cuál es el mejor canal para llegar a esas personas no bancarizadas”, aseguró.

Indicó que una de las maneras por las cuales se puede llegar a un cliente nuevo es a través de un smartphone.

Ejemplificó que por ejemplo los retiros sin tarjeta con un ejemplo perfecto para que los usuarios se acerquen y conozcan no sólo las nuevas tecnologías, sino también es una oportunidad para que la institución financiera pueda bancarizar a futuro a ese cliente.

Por esto, el especialista financiero destacó que las entidades financieras jugarán un papel tradicional en la recuperación de la economía debido a que tendrán muchos clientes, tanto personas físicas como negocios, con problemas de liquidez y este tipo de prórrogas representarán un respiro para que se puedan recuperar económicamente y cumplir con los préstamos pendientes.