Una vez que se hizo oficial la revocación y liquidación de otro banco, Accendo, este martes por la tarde, que se suma a la de Banco Ahorro Famsa en junio del año pasado, la pregunta es: ¿qué ocurrió para que se revocara la licencia de dos bancos en lo que va de la actual administración?

Malas prácticas, fue la respuesta de la autoridad en ambos casos. Ambas entidades incurrieron en malas prácticas para poder cumplir con el índice de Capitalización (Icap) de 10.5% con el cual debe contar toda institución financiera que opera en México

Cumplir con el Icap refleja que un banco tiene fortaleza para soportar pérdidas no esperadas por los riesgos en que incurre.

Cuando quedan por abajo de este mínimo regulatorio, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) le ordena a la entidad financiera la aplicación de medidas correctivas para que restablezca su capital a niveles adecuados.

Entre estas se encuentran no celebrar operaciones que afecten más su capital, presentar un plan de conservación y/o recuperación y abstenerse de incrementar los financiamientos otorgados a personas relacionadas relevantes.

Las autoridades financieras enfatizaron que la afectación a su capital, que derivó en la revocación de sus licencias, fueron “malas prácticas”.

“No obedece a los efectos de la contingencia sanitaria, sino al incumplimiento del banco de los requerimientos regulatorios necesarios para mantener adecuados niveles de capital y liquidez”, señaló el 30 de junio del 2020 el subsecretario de Hacienda, Gabriel Yorio, al referirse al caso de Banco Ahorro Famsa.

La respuesta de Yorio con Accendo fue prácticamente la misma y añadió: “las malas prácticas realizadas por el banco están totalmente contrapuestas a las mejores prácticas que han caracterizado al sistema financiero mexicano y en especial al sector bancario de nuestro país”.

Los incumplimientos

En el caso de Banco Ahorro Famsa, algunos de los incumplimientos regulatorios que impactaron en su capital fueron la celebración de operaciones con personas relacionadas por cantidades que excedían el límite de lo permitido; la falta de deducción de pagos anticipados en el capital regulatorio; registros indebidos de cartera de crédito en la contabilidad e insuficiencia de reservas crediticias.

Y aunque el banco tomó una serie de medidas en respuesta a las observaciones de la autoridad, como aportación de capital, éstas fueron insuficientes para restablecer el nivel de solvencia.

Para el caso de Accendo Banco, la CNBV detalló que entre los incumplimientos más relevantes destacan niveles de Coeficiente de Cobertura de Liquidez (CCL) por debajo del mínimo regulatorio e integración en el capital de 642.5 millones de pesos como aportaciones para futuros aumentos de capital, sin reunir los requisitos normativos para ser consideradas como tales.

Además, Accendo omitió descontar del capital fundamental el monto que correspondía a operaciones a cargo de personas relacionadas relevantes por 371 millones de pesos. En este caso, la CNBV destacó que se trató de solventar los faltantes de capital con operaciones que no estaban dentro del marco de la ley.

valores@eleconomista.com.mx