Banco Actinver se sube a la promesa de democratizar las inversiones. “Eso es lo que estamos buscando: que no sea sólo de algunos clientes, sino que todos los mexicanos puedan tener acceso a las mejores opciones de inversión en un entorno en el que la inflación puede ser alta y pone en riesgo su patrimonio”, afirma Lorenza Martínez Trigueros, recientemente nombrada directora general de banco Actinver.

Con una destacada trayectoria en el ámbito económico y financiero –como su paso por la Secretaría de Economía y el Banco de México– Martínez Trigueros es una de las pocas mujeres que dirigen un banco en el país.

En entrevista con El Economista, comenta que en Actinver hay una estrategia de transformación, crecimiento y de desarrollar nuevos servicios en inversiones, algo en lo que la institución se ha posicionado entre los primeros lugares.

“Pero nuestra aspiración es mucho más: poder aprovechar esta plataforma para, haciendo uso de la tecnología, poder convertirla en la mejor de inversión”, dice.

La directora de banco Actinver menciona que hoy 32% de la población adulta o alrededor de 25 millones de personas en México, no cuentan con servicios financieros. “O visto de otra manera: hay 34 millones de adultos que sí cuentan con un servicio financiero, pero no tienen algún servicio financiero que les esté dando rendimientos”.

En este sentido, resalta que la vocación de este grupo son las inversiones, y lo que se busca es llegar a esa población que hoy está desatendida o subatendida.

Por la vía digital o de forma híbrida

Para ello la institución trabaja por dos vías: ofreciendo un servicio 100% digital a todos aquellos clientes que así les interesa, o de forma híbrida.

“Una gran parte de nuestros clientes tiene interés en seguir recibiendo asesoría física o por teléfono, o incluso a través de sucursales. Hay que recordar que Actinver tiene más de 50 centros financieros”, puntualiza.

Para quienes traen más el chip digital, Lorenza Martínez detalla que Actinver cuenta con su plataforma Dinn, a través de la cual se puede abrir una cuenta totalmente digital en alrededor de tres minutos y de forma muy sencilla, pero con la ventaja de que –contrario a otras similares– esta paga intereses.

“Es muy importante ofrecer herramientas que cubran a los inversionistas ante esta situación y puedan cubrir su patrimonio”, enfatiza.

eduardo.juarez@eleconomista.mx