En marzo pasado el crédito bancario al sector privado (IP) creció 8.3% en su comparación anual, y alcanzó un saldo de 3.8 billones de pesos. Este resultado fue impulsado principalmente por el repunte del financiamiento a empresas que alcanzó nuevamente doble dígito, de acuerdo con información del Banco de México (Banxico).

En sus Agregados Monetarios y Actividad Financiera para el tercer mes del año, el organismo central destaca que, al interior del financiamiento al sector privado, el destinado a empresas y personas físicas con actividad empresarial creció a una tasa anual de 10.1% para alcanzar los poco más de 2 billones de pesos.

Por otra parte, el crédito al consumo llegó a los 924,500 millones de pesos, 5.6% más que en el mismo trimestre del 2016; mientras que el destinado a vivienda repuntó 4.7% anual y alcanzó un saldo de 721,400 millones; y el canalizado a intermediarios financieros no bancarios tuvo un aumento de 30.3% con un saldo ya de 109,400 millones de pesos.

Al interior del crédito vigente (sin considerar la cartera vencida) a empresas fue en la industria manufacturera donde se registró el mayor crecimiento anual con 15.1%; seguido de servicios y otras actividades con 15.0%; mientras que en la construcción hubo una ligera baja de 0.8 por ciento.

Dentro de la cartera de consumo, las tarjetas de crédito mostraron un alza anual de 2.9%; los financiamientos de nómina 4.2%; los personales 8.2%; y los destinados a la adquisición de bienes de consumo duradero 15.2 por ciento.

Por otra parte, el crédito de la banca comercial a los estados y municipios mostró una baja en el periodo de 3.4% y el saldo se ubicó en 338,400 millones de pesos; mientras que al sector público federal también hubo una baja de 8.3 por ciento.

En lo referente al financiamiento otorgado por la banca de desarrollo, el Banxico resalta que éste registró una disminución real anual de 0.1%, y el saldo se ubicó en 845,400 millones de pesos. Al interior destacaron, empero, el financiamiento al sector privado con un incremento de 10.9%; el otorgado al sector público federal con un decremento de 15.2%; y el destinado a financiar los estados y municipios con una disminución de 1.8 por ciento.

En días pasados la Asociación de Bancos de México (ABM) informó que, pese a la incertidumbre que se registró al inicio del presente año, el crédito de este sector no mostró una desaceleración y creció casi 13% en el primer trimestre.

El aumento, expuso, se dio en todos los rubros del financiamiento: empresas, individuos y vivienda, además de que espera que el ritmo se mantenga en lo que resta del año, máxime cuando ya se presentan ciertas mejoras en las expectativas de la economía.

No se ha desacelerado nuestra actividad, sigue habiendo demanda y buena; demanda sólida. No obstante el comportamiento, el índice de morosidad sigue comportándose de manera positiva. A pesar del crecimiento tan fuerte sólo hay un ramo en el que hay una subida de 4.2 a 4.3% que es la cartera de consumo , refirió la semana pasada Marcos Martínez, presidente de la ABM.

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