Este año el sector de la vivienda estuvo marcado por una crisis, nuevas reglas y la llegada de un nuevo regulador, la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), lo que lo convirtió en uno de los años más difíciles para la industria.

Durante el 2013, las constructoras se sometieron a una nueva política nacional de vivienda, la cual sostiene un nuevo modelo de edificación enfocado a un desarrollo urbano sostenido.

Por ejemplo, a partir de la nueva política y de la entrada en vigor de las nuevas reglas de operación del programa de subsidios, se dejará de apoyar la construcción de casas en zonas alejadas de las ciudades.

Para lo anterior se estableció que todas las desarrolladoras de conjuntos habitacionales registraran sus reservas territoriales, con la finalidad de verificar qué terrenos son aptos para captar subsidios de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi), además de regular que haya orden urbano.

Aunado a esto, a raíz de los siniestros provocados por los fenómenos naturales Ingrid y Manuel, la Sedatu anunció que se erradicaría la construcción de viviendas en zonas de riesgo.

En su momento, Jorge Carlos Ramírez Marín, titular de la Sedatu, informó que no se otorgarían permisos para la edificación de casas cercanas a orillas de ríos y laderas de cerros, además de que se castigaría a las personas que otorgarán licencias para construcciones en perímetros vulnerables a fenómenos naturales.

En materia de subsidios, a pesar de que en este 2013, el presupuesto inicial para el programa de subsidios de la Conavi fue de 5,700 millones de pesos, menor en 22% con respecto al del 2012, se promovieron ampliaciones y cerró el año en 8,000 millones de pesos.

Para el 2014, el monto asignado es histórico, debido a que por primera vez en la historia de la Conavi, ésta recibirá 12,600 millones de pesos para el programa de subsidios enfocados a la adquisición de una vivienda, mejoramiento, ampliación remodelación, entre otros.

Por lo anterior es que ya se pronostica que el 2014 reportará una recuperación del sector. Se espera también que haya una reactivación de financiamientos para la construcción, debido a que continuarán los programas de garantías que promueve la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF).

Algunos analistas, como Eugene Towle, socio director de la consultoría Softec, estiman que la recuperación de la industria se dará hasta el 2015, ya que el 2014 servirá para ordenar la industria.

SHF NECESITA CANALES ?DE DISTRIBUCIÓN

La SHF necesita herramientas para distribuir mejor los productos financieros que promueve para reactivar la edificación de viviendas.

Actualmente esta banca de desarrollo carece de canales de distribución para promover las garantías y créditos que tiene, lo que limita que algunas constructoras accedan a estos esquemas de préstamo.

La SHF tiene que rehacer su canal de distribución, ahorita, por ejemplo, está experimentando con un canal de ser banca de primer piso , expresó Eugene Towle, socio director de Softec.

En el 2013, aunque la colocación de créditos directos e inducidos de la SHF creció siete veces más que en el 2012, al llegar a 58,000 millones de pesos, hubo productos que no fueron exitosos.

Por ejemplo, el de garantías SHF de créditos para la construcción de 15,000 millones de pesos, puesto en marcha durante el primer trimestre del 2013; de este esquema únicamente se colocaron 1,000 millones de pesos.