Contrario a otros bancos globales que operan en México, los cuales han optado por abandonar parte de sus negocios que tenían en el país, Bank of America (BofA) ha incrementado su apuesta, al ampliar su cobertura de atención a empresas medianas, algo que no había hecho.

Emilio Romano, director de BofA México, destacó que este banco estadounidense, tiene 80 años de presencia en el país, por lo que puntualizó que la confianza es a largo plazo.

“Estamos claros en este camino. Probablemente sí es un camino distinto al que están manejando algunos otros bancos, y lo hacemos con total convicción y total responsabilidad. Es una medida de largo plazo, no es para los próximos dos, tres o cinco años, es una medida para los próximos 50 años, y por eso vamos a escoger con mucho detenimiento qué empresas cumplen con nuestro perfil de riesgo”, apuntó.

En videoconferencia, explicó que, como parte de su estrategia en México, el banco tomó la decisión de ampliar su universo de cobertura en banca corporativa, a empresas multinacionales mexicanas de tamaño mediano.

Les vamos a ofrecer servicios tanto de balance, como son préstamos y demás, como tesorería, mercado, derivados y otros”, dijo.

Detalló que el banco se había concentrado en los segmentos más altos corporativos, pero refirió que hay muchas empresas mexicanas consideradas como multinacionales, lo cual representa una ventaja competitiva que se quiere aprovechar.

“Por eso estamos ampliando nuestro universo de empresas cubiertas: para bajar los umbrales que tenemos fijos de capital de ingresos, de valor, para incluirlas dentro de nuestro universo a cubrir, y esto creemos que va a ayudar a generar una oferta mayor de servicios bancarios a las empresas mexicanas medianas que están exportando, que están muy activas a nivel global”, enfatizó. 

Hay ventajas, pero también retos

Emilio Romano aseguró que desde BofA están viendo bastante interés de fondos en México, dado que lo perciben como una opción de estabilidad dentro de América Latina y respecto a otros países emergentes.

“México es hoy por hoy uno de los países con mayor estabilidad macroeconómica, de los países en desarrollo, y por otro lado que está cada vez más integrado al bloque de Norteamérica, que afortunadamente cuenta con la economía que está logrando salir adelante de la forma más vigorosa posible de esta crisis”, dijo.

Hizo énfasis en que una de las ventajas para México -el pronóstico de este banco es que la economía local crezca entre 5 y 6% en el 2021- es la cercanía que tiene con Estados Unidos, donde se ha dado un fuerte impulso a la recuperación; lo mismo que un renovado tratado de libre comercio.

Pero en la parte interna, destacó el buen comportamiento de la macroeconomía, pues recordó que la deuda de México respecto al Producto Interno Bruto (PIB) es de alrededor de 50%, nivel mucho menor que la de otros países en desarrollo o incluso desarrollados.

Aunado a ello, comentó que la recaudación ha venido creciendo sin aumento de impuestos, y que en general la situación de las finanzas y déficit públicos, es de las mejores.

No obstante, reconoció que sí hay algunos problemas que siguen sin resolverse, como es el caso de la confianza y certidumbre para las inversiones.

“No estamos viendo los niveles de inversión que quisiéramos ver (…) es lo que nos está impidiendo crecer a tasas de doble dígito. Este año podríamos estar creciendo a tasas de 10%, sin duda alguna, y el año que entra a tasas muy importantes si logramos recobrar esa confianza en la inversión privada que tanto nos hace falta”, expuso.

Algunos de los riesgos que ve el director de BofA México, son que la inflación se dispare; que surjan variantes de Covid-19 que no sean sensibles a las vacunas, y que la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) cambie su política monetaria de manera brusca. 

"A pesar de eso, en términos relativos nos vemos bastante bien comparados con otros países en desarrollo”, subrayó.