Las condonaciones fiscales en los sexenios de Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto sumaron más de 600,000 millones de pesos de acuerdo con Fundar, Centro de Análisis e Información, un dato que supera lo presentado a inicio de semana por el Servicio de Administración Tributaria (SAT).

En la conferencia matutina del lunes de Andrés Manuel López Obrador, la jefa del fisco, Margarita Ríos-Farjat, dio a conocer que en los dos sexenios pasados, a través de diferentes programas, se condonaron impuestos por 400,902 millones de pesos a 153,530 contribuyentes.

Detalló que entre el 2007 y el 2018, 54% del monto total condonado, 213,000 millones de pesos, se concentró en 108 contribuyentes del sector privado. De estos contribuyentes, 48 fueron beneficiados en los dos últimos sexenios; 58 cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores, y 45 se ampararon para evitar que se dieran a conocer sus nombres.

No obstante, en un estudio realizado por Fundar se identificó que las condonaciones fiscales en dicho periodo podrían ascender a 628,937 millones de pesos.

“Creemos que esta diferencia se debe a que sólo están tomando en cuenta las condonaciones de impuestos en el periodo, mientras que lo que nosotros recopilamos no sólo incluye las condonaciones, sino también cancelaciones de créditos fiscales. Hasta que no especifique el SAT cómo calcularon ellos la cifra no podremos tener certeza”, explicó Iván Benumea, investigador del programa Justicia Fiscal de Fundar.

A diferencia de la condonación de impuestos, la cancelación de créditos fiscales se lleva a cabo cuando la autoridad da de baja los adeudos que se han tratado de cobrar, ello debido a que ha pasado mucho tiempo y se considera impagable, ya que el contribuyente no cuenta con bienes, o bien, no es localizable.

En este sentido, Iván Benumea refirió que Fundar busca que el SAT transparente su información, qué casos tomaron en cuenta y también que se dé el nombre de los beneficiarios, así como aumentar su rendición de cuentas en lo que se refiere a programas con beneficios fiscales, como lo pueden ser la repatriación de capitales o reducciones de impuestos.

“Queremos tener claridad de quiénes se han beneficiado en los últimos 12 años. También que se impongan límites ya sea en el Código Fiscal de la Federación, la ley de ingresos o incluso en las leyes particulares de los impuestos al momento de implementar beneficios fiscales. Que incluyan limitaciones según la riqueza de las personas, que tengan mecanismos de evaluación periódica”, detalló.

Agregó que la Fundar hizo los cálculos con información pública del SAT y de la Auditoría Superior de la Federación; sin embargo, hay casos en donde no se ha dado la información completa de los beneficiarios de las condonaciones.

Por ejemplo, en su estudio del 2016, Fundar identificó que 10 personas morales se beneficiaron de la condonación de impuestos por un monto acumulado de 3,616 millones de pesos. Esto representó 85% del monto total condonado de julio del 2015 a julio del 2016, que fue por 4,400 millones.

De hecho, Fundar sigue en litigio para que el SAT abra la información públicamente de empresas que fueron beneficiadas por la condonación entre el 2007 y el 2015.

Decreto "positivo"

En la conferencia del presidente del lunes, López Obrador firmó un decreto para terminar con las condonaciones fiscales a grandes contribuyentes, ya que las catalogó como un “huachicol de cuello blanco”, por lo que es importante eliminarlo.

“Es acabar con privilegios fiscales. Es hacer valer la Constitución en la letra y en el espíritu de que todos tenemos que contribuir y que tiene que haber una recaudación con el principio de progresividad, que deben contribuir más los que obtienen más ingresos”, refirió.

En este sentido, Iván Benumea calificó este decreto como positivo, ya que es un compromiso muy importante que evitará que durante este sexenio se lleve a cabo las condonaciones fiscales e, incluso, podrá ayudar a incrementar la recaudación tributaria.

“El decreto se traducirá en menores recursos perdidos; sin embargo, para aumentar la recaudación significativamente se deben cobrar más impuestos a aquellos que ganen más y mejorar la eficiencia de esto”.

No obstante, alertó que este decreto puede no acabar con los beneficios fiscales que se les conceden a los más ricos, y que abonan a la desigualdad en México, a través de otros programas, como reducciones de tasas o repatriación.

Necesaria, reforma fiscal

Al igual que otras organizaciones y analistas, la Fundar ve necesario crear una nueva reforma fiscal que ayude a aumentar la recaudación tributaria y cierre los espacios a la evasión y elusión fiscal.

“No es posible sostener en el mediano y largo plazos nuestras finanzas públicas y el financiamiento del gasto si no se realiza una reforma tributaria que apunte a recaudar más recursos de quienes más riquezas tienen”, aseveró.

Añadió que el sistema tributario actual se enfoca a recibir más ingresos de los asalariados, en vez de apuntar hacia otras fuentes de riqueza, como es el Predial y los impuestos a las herencias, algo que ya ha sido recomendado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Añadió que se debe invertir en la fiscalización de aquellos que tienen más riqueza y logran trasladarla a otros lugares del mundo y que, muchas veces, no la declaran en México.