La plataforma japonesa de criptomonedas Coincheck pagó cerca de 435 millones de dólares a inversionistas y retomó una actividad limitada tras ser objeto de uno de los mayores robos mundiales.

Coincheck, que se incluye entre las principales bolsas de criptomonedas globales, informó el martes pasado que había compensado a las víctimas usando fondos de la compañía, pese a la incertidumbre que existía en torno a que el grupo dispusiera del dinero para rembolsar a los 260,000 clientes defraudados.

El grupo explicó que había compensado a los inversionistas que perdieron 523 millones de token NEM, un tipo de criptomoneda, al valor de 88,549 yenes cada uno. Los clientes podrán retirar el dinero a través de su cuenta bancaria.

Aunque la suma pagada es inferior al valor de 500 millones de dólares de la moneda en el momento del robo, está por encima del precio actual de mercado del NEM, en 45 yenes, según el portal especializado en monedas digitales CoinGecko.

El rembolso sugiere que Coincheck obtuvo ganancias sobre sus propias inversiones en criptomonedas, lo que le proporcionó los recursos necesarios para pagar la compensación. Pero el futuro de la plataforma sigue en duda, ya que el dinero sigue saliendo de ella y los inversionistas no pueden depositar actualmente criptomonedas.

El caso de Coincheck refleja la vulnerabilidad del sector, tras dispararse los precios de las divisas digitales el año pasado. La semana pasada, la Agencia de Servicios Financieros de Japón prohibió durante un mes la actividad de dos plataformas de criptomonedas, Bitstation y FSHO, después de que una investigación hallase que sus reglamentos contra el blanqueo de dinero eran muy débiles. Coincheck formaba parte de un grupo de cinco bolsas a las que se les ordenó que mejoraran sus controles e informaran al regulador.

La negociación de criptomonedas ganó fuerza entre los inversionistas japoneses, que se calcula que el año pasado representaron 40% de las operaciones diarias globales.

Otro portal de monedas digitales también fue atacado recientemente por hackers. Binance, con sede en Hong Kong, anunció el lunes que pagará 250,000 dólares a todo aquel que le proporcione información que lleve al arresto de los implicados en un intento de pirateo de la bolsa la semana pasada. Binance informó que había parado a los atacantes.