Uno de los objetivos del Banco de México (Banxico) es que todos los mexicanos tengan acceso a pagos electrónicos seguros, eficientes y rápidos, y dentro de esto, el Cobro Digital, CoDi, es un elemento relevante, afirma Miguel Díaz, director general de sistemas de pagos e infraestructuras de mercados del banco central.

En entrevista con El Economista, Díaz destaca que no sólo no está en el radar echar para atrás esta herramienta lanzada hace dos años, sino que desde la perspectiva del Banxico, va para adelante.

Para nada pensamos echar para atrás. Al contrario, vamos para adelante, y seguiremos con mucha perseverancia empujando a que el ecosistema se desarrolle adecuadamente”, asegura. 

El directivo del Banxico considera que hay un balance positivo del CoDi a dos años de que se puso en operación, pues, dice, se está generando una especie de movimiento donde participantes, desarrolladores y comercios están entrando de manera muy directa al ecosistema de pagos.

Como ejemplo, menciona que grandes cadenas comerciales como Soriana, La Comer, Chedraui, Sears, Sanborns y más recientemente las tiendas 3B, se han subido a esta alternativa.

“Creo que el balance es positivo, y esto tiene que ver con una perspectiva de mediano plazo, y de que es un esfuerzo que va avanzando poco a poco y que eventualmente vamos a llegar a penetrar bastante más profundo el ecosistema de pagos”, señala.

220 interesados

Miguel Díaz explica que el interés de sumarse, sigue, y prueba de ello es que hay alrededor de 220 desarrolladores, comercios grandes y demás, realizando funcionalidades y soluciones sustentadas en el CoDi.

“Sí hay varios grandes que están desarrollando para subirse (…) entonces sí hay una cantidad significativa de potenciales participantes que están en el pipeline”, dice.

En cuanto a que recientemente sistemas de transporte público como el Metrobús han adoptado al CoDi como una opción de pago, el directivo del Banxico resalta que ello es relevante, y confía en que a futuro, puedan verse otras pruebas similares, pero también en otros segmentos.

“Creo que en los siguientes meses seguiremos viendo un flujo continuo de procesadores, de proveedores de servicios, entre ellos varios grandes y sistemas de transporte”, enfatiza.

Varios proyectos

Pero también menciona otros proyectos que se están trabajando para dar un mayor impulso y masificar el uso de CoDi, tal es la prueba piloto de empresas proveedores de productos a las pequeñas tiendas de barrio, o algunas financieras que están cobrando los microcréditos por esta vía, así como varios bancos que ya trabajan en la incorporación de dicha tecnología en sus terminales punto de venta (TPV’s).

“Hay esfuerzos para que grandes empresas ayuden a dar cierta visibilidad, pero también hemos estado empujando en coadyuvar para que las pequeñas tienditas se sigan subiendo. Al final del día, también es un tema de cambio cultural que tenemos que ir acompañando, pero es un tema del que no debemos quitar el dedo del renglón”, subraya.

Sin intención de ir para atrás 

Miguel Díaz menciona que aunque hay gente a la que no le gusta mucho este ecosistema, desde la perspectiva estratégica del Banxico, el CoDi va para adelante, ya que, refiere, el banco central no hace proyectos que no son viables. 

“Creemos que va a tener un impacto muy positivo para la sociedad mexicana en el mediano plazo, y entonces es una más de las herramientas que el Banco de México quiere poner a disposición de la población mexicana para facilitar sus pagos y para facilitar el tema de su inclusión en el sistema financiero”, puntualiza.

También se impulsan otros medios

El director del sistema de pagos del Banxico precisa que desde el banco central no sólo se impulsa al CoDi, sino también otros medios de pago electrónicos como el SPEI que ha tenido crecimientos importantes durante la pandemia, lo mismo que las tarjetas, para lo cual se han realizado modificaciones a la regulación.

“Es una estrategia integral de pagos, de facilitar los pagos para los mexicanos, y esto implica CoDi, el SPEI al menudeo, el mercado de tarjetas; implica abrir el mercado para que se suban todas las fintech, todos los que quieran ofrecer un servicio de pagos al público en general, pero que tengan la capacidad técnica y los controles de riesgo necesarios”, argumenta.

Dice que no se trata de obligar a la población a usar determinado medio de pago, sino ponerles el abanico con el que se cuenta, y que esta decida cuál usar, más allá del efectivo.

"Es un esfuerzo continuo, y que el Banco de México va a seguir ahí hasta que se pueda, hasta que tengamos a todos los mexicanos subidos en el CoDi”, enfatiza.

kg