Durante el 2015, las salidas netas de capital de los mercados emergentes fueron protagonizadas por China, de donde salieron 676,000 millones de dólares, esto es 92% de la salida neta total, que sumó 735,000 millones de dólares, esto de acuerdo con el último informe de Capital Flows To Emerging Markets , del Instituto Internacional de Finanzas (IIF).

Aunque la mayoría de los mercados emergentes ha estado bajo presión, el conductor dominante detrás de este cambio radical en los flujos ha sido China , se lee en el reporte del IIF.

Una serie de vencimientos de deuda de las empresas chinas y una pérdida de confianza por parte de los inversionistas conformaron el escenario perfecto para la salida capitales del gigante asiático.

Ahora el temor de que el gobierno siga apostando por devaluar el yuan sirve como aliciente para que inversionistas y demás agentes económicos estén optando por sacar su dinero del país antes de que una nueva devaluación termine por erosionar el valor de sus inversiones.

Las salidas del 2015 reflejan en gran medida los esfuerzos de las corporaciones chinas para reducir la exposición en dólares, después de años de fuerte endeudamiento en esta moneda, ya que las expectativas de apreciación del renminbi fueron remplazadas por el aumento de las preocupaciones sobre un debilitamiento de la moneda , agregó el IIF.

Beijing experimentó el aumento de las salidas de capital de residentes, los inversionistas nacionales trataron de mover dinero, al igual que otros mercados emergentes importantes, entre ellos Corea, Rusia y Sudáfrica.

En el 2015, la economía china creció 6.9%, su ritmo más débil en 25 años, lo que alentó la expectativa de que Beijing amortiguaría la desaceleración con más medidas de estímulo y generó una escalada en los turbulentos mercados accionarios del gigante asiático.

Pero la debilidad se extiende mucho más allá de China, dado que hemos visto persistentes salidas de un rango amplio de mercados emergentes, con inversionistas cada vez más preocupados por los pronósticos de crecimiento y el alto endeudamiento corporativo , detalló Charles Collyns, gerente y economista en jefe del IIF.

Difícil panorama

Este año, las economías emergentes se enfrentan a un escenario complejo. Aunque, de acuerdo con el IIF, puede ser un año menos malo en lo que a flujos de capital se refiere. Se espera que continúen las salidas de capital aunque más moderadas que las vistas en el 2015.

Las economías más vulnerables son las que están registrando fuertes déficits por cuenta corriente y sus empresas están altamente endeudadas en divisas extranjeras. En este conjunto se ubican Brasil, Sudáfrica y Turquía, pero, sin duda, Venezuela tendrá el papel más complicado, es el país más vulnerable y podría no pagar su deuda después de años de una mala administración .

En este contexto, el IIF advierte a los inversionistas con poca aversión al riesgo: Los mercados de bonos y acciones de los mercados emergentes parecen estar cotizando con importantes descuentos, lo cual podría parecer atractivo para algunos inversionistas que se planteen entrar en estos mercados. Sin embargo, los pobres fundamentales que los dominan continuarán sometiendo a estos activos a una fuerte volatilidad .

Huyen de emergentes

Los mercados emergentes registraron una salida neta de capitales por 735,000 millones de dólares en el 2015, muy por encima de 111,000 millones del 2014.

Para este año, el IIF espera que las salidas, incluidos errores y omisiones, alcancen 448,000 millones de dólares. Si bien hay ciertos países que se destacan positivamente, como México e India, con la preocupación creciente sobre China, y Brasil y Rusia, en recesión por segundo año consecutivo, muchos temen que los retornos de inversión en estos países no se recuperen pronto.

El instituto indicó que otro riesgo para los mercados emergentes son los fondos soberanos.

La fuerte caída en los precios del petróleo desde mediados del 2014 ha llevado a muchos fondos soberanos a ajustar sus estrategias de inversión de cartera , ?de acuerdo con las proyecciones del IIF.

Asimismo, el instituto informó que los fondos soberanos aumentaron su exposición al mercado emergente en alrededor de 30,000 millones en el 2015, el ascenso más pequeño desde el 2010.

Las proyecciones del IIF se basan en un grupo de 30 economías emergentes. En el caso de América Latina, ésta registró 116,000 millones de dólares en flujos de entrada durante el año pasado.

Asia fue la región que tuvo la salida más grande, con un monto de 777,000 millones de dólares. En el caso de Europa emergente, así como de África y Medio Oriente, las salidas fueron de 64,000 y 11,000 millones de dólares, respectivamente.

En tasas y dólar fuerte, los temores

Ante temores de un endurecimiento en el costo del crédito en Estados Unidos y de la fortaleza del dólar, junto a una desaceleración de la economía china y una implosión del superciclo asociado de las materias primas, existe una creciente ansiedad de que no haya un fuerte repunte en las economías emergentes cuando termine el actual periodo de debilidad.

El panorama global y los motores para los mercados emergentes son muy diferentes al 2001 , comentó David Spegel, jefe de Mercados Emergentes en ICBC Standard Bank, en referencia a la época en que Asia, Rusia y Brasil se recuperaban de los golpes de la crisis de fines de los noventa.

En esa época, todas las estrellas estaban alineadas para la globalización y los mercados emergentes fueron los que más se beneficiaron. Esta vez, simplemente no tenemos esos catalizadores múltiples , precisó.

El temor a grandes salidas de dinero claramente está en la mente de las autoridades. Para enfrentar dicho éxodo, las economías emergentes podrían tener que recurrir a medidas radicales, como intervenciones coordinadas en el mercado de valores, sugirió Agustín Carstens, gobernador del Banco de México. (Con información de Reuters)