Los avances tecnológicos de los últimos años han impactado en el sector asegurador, por lo cual las compañías han tenido que repensar sus canales de distribución y los han adaptado al nuevo contexto tecnológico para acercarse a sus clientes.

De acuerdo con el libro Comparación de Canales de Distribución de Seguros, realizado por la empresa FRISS, en la actualidad los clientes buscan acceder a un seguro personalizado de manera fácil a través de aplicaciones, en vez de pagar un precio extra por tener un asesoramiento con algún experto en la materia. Esto usualmente pasa con productos de automóviles y de vida.

“Los asesores personales y agencias capaces de cubrir cualquier siniestro todavía siguen en el mercado, pero intervienen principalmente en el asesoramiento y la gestión de los productos de seguros más complejos, tales como seguro de protección de ingresos y las pensiones o seguros para los empresarios y sus negocios”, explicó.

De igual manera, FRISS afirmó que los asegurados también desean utilizar la tecnología a su favor al momento de que acontecen los siniestros; por ejemplo, en el momento en que suceda un accidente de tránsito el usuario pueda, a través de su celular, mandar los papeles correspondientes para tratar el siniestro sin tener que esperar a que llegue el ajustador e, incluso, mandar fotografías de los daños para que se evalúen.

Por lo anterior, explicó FRISS, es de suma importancia que las empresas aseguradoras sigan invirtiendo en tecnología, sobre todo para mantenerse dentro del terreno de juego y no quedarse atrás respecto a otros competidores.

En este sentido, añadió que en Estados Unidos 60% de las principales empresas de seguros comenzaron o comenzarán a remplazar el sistema de administración de pólizas este año utilizando nuevas tecnologías, mientras que el resto empezará a introducir sólo ajustes. En lo que se refiere a pequeñas y medianas empresas, 40% de éstas remplazará sus sistemas, mientras que 20% realizará modificaciones y 40% permanecerá con su sistema actual.

De acuerdo con el estudio Insurance Banana Skins 2017, de PwC, la capacidad de la industria aseguradora, a nivel global, para afrontar cambios tecnológicos es uno de los tres mayores riesgos dentro del sector, sólo por debajo del cibercrimen y cambios de gestión.

Lo anterior, detalla el estudio, se da debido a que el sector tiene inquietudes sobre la capacidad de las aseguradoras para afrontar la agenda de digitalización, los nuevos competidores —como las insurtech—, la consolidación y reducción de los costos.

INTELIGENCIA ARTIFICIAL PARA IDENTIFICAR FRAUDES

Por otro lado, FRISS acotó que, dentro del sector, impulsar el uso de la inteligencia artificial para el análisis automático de imágenes puede optimizar los procesos de identificación de fraude y análisis de riesgo.

Afirmó que a diario, las aseguradoras consumen mucha información que viene en datos digitales de diferentes fuentes de información, lo cual da un panorama rápido y confiable de un riesgo o de un reclamo presentado, y hace posible filtrar los riesgos no deseados y reclamos fraudulentos.

“Se requiere de tecnología de punta para procesar este flujo de información, y convertirlo en ideas y conocimiento aplicables. Para ello, es necesario un software inteligente capaz de procesar rápidamente la información, de aprender de manera independiente, de sacar conclusiones inteligentes y hacer recomendaciones del mismo modo en que lo hace un humano, pero de manera más astuta y eficiente, como la inteligencia artificial”, abundó.

ana.martinez@eleconomista.mx