La puesta en marcha en la Unión Europea del paquete de reformas impulsado por el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (BCBS, por sus siglas en inglés) tendrá un impacto menor de lo esperado en los bancos del viejo continente. Así lo creen los analistas de Citi después de celebrar encuentros con reguladores, supervisores, gobiernos y patronales del sector, según reflejan en un reciente informe que hace balance de su viaje por Europa.

El banco de inversión estadounidense espera que entre mayo y junio de este año la Comisión Europea lance la propuesta de reforma del paquete regulatorio de Basilea III (conocido como Basilea IV, por el tiempo que se ha tardado en aprobar los cambios). Las autoridades europeas, en la segunda mitad del año pasado, llegaron a un acuerdo político para suavizar el impacto en capital que preveía el plan inicial del BCBS.

En opinión de los analistas de Citi, existe un abismo entre el acuerdo alcanzado por los estados para no elevar de forma significativa los requerimientos de la banca y los cálculos que la Autoridad Bancaria Europea hace sobre el impacto de trasladar Basilea IV a Europa. El regulador estima que los activos ponderados por riesgo del sector se elevarán, de media, 24% (lo que se traduce en un impacto negativo medio de 210 puntos básicos en las ratios de capital regulatorio).

Estas promesas políticas llevarán a una suavización en Europa de la propuesta de Basilea III, según explica el informe de Citi tras los encuentros celebrados con legisladores comunitarios y otras autoridades. El potencial impacto para los bancos se rebajará introduciendo excepciones a la norma del BCBS en aspectos como la aplicación de la regulación en grupos consolidados o individuales, la exposición a compañías que no tienen acceso a calificación crediticia o los acuerdos voluntarios, que permitirán reducir la carga de capital para buena parte del sector bancario continental.

Una aplicación menos severa

Además, los analistas del banco de inversión añaden otro factor que permitirá suavizar aún más el costo en capital del nuevo marco fijado por Basilea III. Las autoridades bancarias auspiciarán una cierta “tolerancia regulatoria” que aminorará la penalización sobre las entidades unos 75 puntos base de media sobre los índices de capital de máxima calidad.