El Banco de México (Banxico) comparte esferas de responsabilidad con las finanzas públicas en aspectos macroeconómicos. Y es en esta intersección de responsabilidades compartidas, que el banco central emite desde hace años, reflexiones para mantener esa armonía y sintonía, advirtió el gobernador de la entidad, Alejandro Díaz de León.

En conferencia de prensa explicó que la estabilidad de precios, que es su mandato constitucional, no es un fin en sí mismo. “Es un entorno para generar condiciones propicias para el crecimiento y desarrollo”.

Al término de su participación en el Seminario sobre los 25 años de Autonomía del Banco de México, descartó que la reciente decisión de recortar el objetivo de la tasa de fondeo interbancario en 25 puntos base, sea el inicio de un ciclo de recortes o de política expansiva.

“Fuimos muy cuidadosos en el comunicado (de la decisión monetaria que llevó la tasa a 8%) para no predisponer o presuponer acciones de política monetaria futura, ante un entorno económico complejo, con tantos riesgos, tanto internos, como externos”, dijo Díaz de León.

Los miembros de la Junta de Gobierno reconocieron que prevalece un entorno que cambia rápidamente, "tal como hemos visto en las últimas semanas. Fue consideración expresa de los miembros de la Junta identificar riesgos al alza y a la baja para la inflación y, dependiendo de los que se materialicen en las siguientes semanas, se tomarán las próximas decisiones. Tratamos de no caracterizar las acciones futuras”.

Ahí mismo, comentó sobre la reiterada recomendación del Presidente, Andrés Manuel López Obrador para que el Banxico amplíe su mandato a la promoción de crecimiento económico.

Dijo que la mejor contribución que puede hacer el banco central para detonar la expansión económica, es procurar un entorno de estabilidad, predecible y que permita a los agentes económicos tomar mejores decisiones. "Porque es ahí, en las mejores decisiones que pueden tomar los agentes económicos, donde viene un mayor crecimiento económico”, aseveró.