La contingencia que se vive en el país por la pandemia del coronavirus ha motivado que, una vez más, se aplace la obligación de que los bancos inicien con el registro de datos biométricos (huellas dactilares) de sus clientes en la contratación de nuevos productos y servicios. Esta medida tiene como fin principal reducir los índices de robo de identidad.

Es la tercera ocasión que esta medida se aplaza. En un inicio se tenía contemplado que el inicio de registro de biométricos iniciara en el 2019, pero se dio una prórroga que culminaba el 31 de marzo de este año. Ahora, derivado de la emergencia de salud que se padece y a la suspensión de actividades no esenciales, el aplazamiento será hasta noviembre de este año.

La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) explicó en un documento subido a su sitio web, que esta opción ya estaba contemplada para aquellas instituciones bancarias que no estuvieran listas para iniciar con el registro de biométricos el 31 de marzo del 2020. Para hacerse acreedores a este beneficio, sin embargo, tenían que entregar un aviso a la comisión antes de esa fecha límite.

No obstante estos cambios quedaron atorados en la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria, trámite indispensable antes de hacerla oficial en el Diario Oficial de la Federación. 

Por ello la CNBV, con base en facultades que le otorga la legislación, optó porque el aviso de las instituciones que necesitaban la prórroga, puedan hacerlo ahora hasta que se reanuden las actividades gubernamentales en el país.

Asimismo, expuso, se ampliará hasta el 30 de noviembre, la fecha para que cumplan con el inicio del registro de datos biométricos de sus clientes.

kg