Los bancos de inversión globales están recortando decenas de miles de empleos, ya que la caída de las tasas de interés, los débiles volúmenes de negociación y el avance de la automatización están dando lugar a un verano despiadado para el sector.

Desde abril se han anunciado casi 30,000 despidos en bancos como HSBC, Barclays, Société Générale, Citigroup y Deutsche Bank. La mayoría de los recortes se ubican en Europa, donde Deutsche Bank acapara más de la mitad del total. Las mesas de negociación han sido el segmento más castigado.

En la ciudad de Nueva York, los empleos en la negociación de materias primas y valores se redujeron 2% en junio con respecto al año anterior, lo que supone la pérdida de unos 2,800 puestos de trabajo, según el Departamento de Trabajo del Estado de Nueva York.

Los ejecutivos de la banca sufren presiones de los inversionistas para reducir costos y proteger las ganancias. Aunque las razones dadas por cada banco varían, hay signos de que existen tendencias más profundas, como el creciente volumen de deuda que paga intereses negativos, que están obligando al sector a reducir su tamaño.

Deuda

“Es evidente que las perspectivas para los ingresos de la banca de inversión están empeorando”, señaló Andrew Lowe, un analista bancario de Berenberg. “Es difícil para un banco de inversión ganar dinero en un entorno con las tasas de interés en cero o en valores negativos”.

El trading automático, las estrategias de inversión pasiva y la consolidación de volúmenes por parte de los mayores actores han absorbido gran parte de la ganancia que puede obtenerse de la negociación de acciones.

La automatización también está entrando en segmentos más complejos como los derivados, las materias primas y el trading de bonos. En el 2018, los ingresos totales de los 12 principales bancos globales por la renta fija, las divisas y las materias primas cayeron a niveles del 2006, según la firma de análisis de la banca Coalition.

Cambio estructural

Los bancos de inversión “afrontan un cambio estructural en su perfil de ingresos”, explicó Ed Firth, de Keefe, Bruyette & Woods. “Los (bancos) que ganarán gozarán de volúmenes, sistemas y capacidad de procesamiento. ¿Cuántas personas se necesitan?”.

Los bancos también se preparan para las denominadas normas de Basilea IV, que incrementarán los requisitos de capital de los bancos y que entrarán en vigor en el 2022. El aumento del capital exigido hará menos rentable el trading.

Despidos en cascada

A principios de este mes, Barclays anunció que había reducido más de 3,000 empleos, casi 4% de su plantilla total, en el segundo trimestre. HSBC informó días después que dejarían su puesto de trabajo casi 5,000 empleados, principalmente trabajadores con cargos de responsabilidad, haciendo referencia a “un entorno global cada vez más complejo y difícil”, caracterizado por la caída de las tasas de interés en EU, el conflicto comercial y la incertidumbre en torno al Brexit.

Citigroup anunció el mes pasado que recortaría cientos de empleos en sus operaciones de mercados. Una persona al corriente de la situación describió los despidos como una “función de la dinámica del mercado”.

Las salidas más recientes se suman a los 18,000 empleos perdidos en Deutsche Bank, que anunció una reestructuración radical el mes pasado, que reducirá casi 20% de la plantilla del mayor banco de Alemania. Los cambios suprimirán el trading de renta variable y supondrán fuertes recortes en los segmentos de divisas extranjeras y bonos.

En abril, cuando Société Générale anunció que eliminaría 1,600 puestos de trabajo, principalmente en funciones de banca de inversión, declaró que se estaba retirando a áreas de fortaleza.