Al cumplir 130 años de su fundación, Banamex corrobora la historia de éxito que ha representado para sus propietarios en diferentes periodos de la historia, y hoy se ha convertido en el segundo grupo financiero más grande de México, con una perspectiva sólida con crecimiento para el mediano plazo.

Nacido en 1884 de la fusión de los bancos Banco Nacional Mexicano y Banco Mercantil Mexicano, se creó el Banco Nacional de México (Banamex), el cual se convirtió en el primer banco emisor de papel moneda, detenida esta actividad en 1916 por el revolucionario Pancho Villa.

El banco fue reorganizado en 1926, convirtiéndose en una entidad de financiamiento y con la primera agencia de un banco latinoamericano en Nueva York, además de distintas innovaciones en sus productos financieros, como las cuentas de ahorros en 1929, las líneas de crédito personal en 1958 y las tarjetas de crédito en 1968.

Fue en la década de los años 80 cuando inicia un periodo de vaivenes, y pasó de ser una empresa privada a un banco nacionalizado por decreto del presidente José López Portillo en medio de la crisis de 1982, condición que sostuvo este banco y todos los que participaban en el sector durante nueve años.

En 1991, durante el sexenio de Carlos Salinas, se dio el proceso de reprivatización de una banca saneada por el gobierno federal. Así, Banamex fue adquirido por Roberto Hernández y Alfredo Harp Helú, entre otros dueños de Casa de Bolsa Acciones y Valores de México (Accival), lo que derivó en la formación del nuevo Grupo Financiero Banamex-Accival (Banacci).

No obstante, con la crisis de 1994, Banamex entra en un estado crítico de insolvencia, que lo llevó a solicitar el apoyo y el rescate del gobierno federal encabezado por Ernesto Zedillo Ponce de León.

De esta forma, sin declarar la quiebra técnica y argumentando un principio de equidad , Banamex pidió recursos públicos del gobierno para que su valor no se viera mermado por el monto de su cartera vencida y pudiera participar en el mercado en igualdad de condiciones.

Con el rescate del gobierno que representó cerca de 2,700 millones de dólares, el banco mantuvo la operación y el respaldo del dinero de los ahorradores, el cual sería parte del Fobaproa.

Para el 2001, con una banca rescatada, Citigroup hace una propuesta de compra de Banamex por 12,500 millones de dólares, hecho que el activista político de izquierda Andrés Manuel López Obrador, acusó de robar al país a Roberto Hernández y de perder el gobierno el control del sistema financiero mexicano.

Uno de los últimos episodios de escándalo por el que pasó Banamex ocurrió en el 2009 con la solicitud de algunos legisladores y políticos, que querían que México retuviera la propiedad del grupo, ya que la normatividad bancaria vigente prohibía que una empresa financiera estuviera bajo el control de un gobierno extranjero, donde el argumento era que al estar intervenido Citi por el gobierno de Estados Unidos, aplicaba a este caso.

El conflicto se resolvió por el Banco de México en favor de los accionistas de Citigroup, ya que Banamex es una filial y no una sucursal de Citigroup, por lo que el grupo mexicano tiene una autonomía de operación, además de que mantenía una solidez financiera estable.

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