En el 2014 al menos tres de los llamados bancos grandes estuvieron en la mira de la opinión pública por asuntos internos y otros no tanto, lo mismo que uno de los de reciente creación.

Los que dominan el sistema bancario fueron señalados por ciertas prácticas que al parecer frenan una mayor competencia.

En contraparte, en el marco de la fiebre por la aprobación de las reformas estructurales, algunos de los principales bancos del país anunciaron inversiones millonarias para financiar proyectos principalmente energéticos y de infraestructura.

Banamex: fraude y caen cabezas

El caso de Banamex fue el más sonado este 2014. Era apenas febrero cuando se dio a conocer por parte de Citigroup, del que forma parte, que el banco había sido víctima de un fraude por parte de la empresa Oceanografía a través del factoraje, al otorgarle facturas falsas. El daño ascendió a alrededor de 400 millones de dólares, cifra que pegó a las utilidades tanto del grupo estadounidense como de la filial mexicana.

A raíz de ello inició una investigación de autoridades mexicanas y estadounidenses -en el marco de su competencia- a Citigroup, Banamex y Oceanografía, que derivó en el aseguramiento de ésta última, la detención del entonces principal accionista y la destitución, en mayo, de 11 empleados de Banamex.

Cuando todo parecía que quedaba ahí, en octubre pasado se dio a conocer un nuevo fraude en una empresa de seguridad interna de Banamex, ahora por 15 millones de dólares.

Días después de este hecho, el entonces director general del Grupo Financiero Banamex, Javier Arrigunaga, renunció a su cargo. En su lugar quedó Ernesto Torres Cantú, quien fungía como director general del banco.

A principios de diciembre aseguraba que estos dos casos ya estaban cerrados para la institución financiera.

En medio de todo esto, se ha rumorado en la prensa que el copresidente de Citigroup y presidente de Banamex, el mexicano Manuel Medina Mora, está casi fuera de la institución.

También ha trascendido que, derivado principalmente del caso Oceanografía, Citigroup ha pensado en vender Banamex. Ambas versiones han sido negadas hasta el momento por fuentes internas del banco.

Banorte: diferencias internas

Durante el año salieron a relucir las diferencias entre el presidente del Consejo de Administración de Banorte, Guillermo Ortiz Martínez, la familia González -descendencia del fundador del banco- y el director del grupo, Alejandro Valenzuela.

Ello llevó a adelantar que la salida de Ortiz era inminente y después se rumoró lo mismo para Valenzuela. Durante meses, esto se negó.

A principios de octubre pasado se dio a conocer que Carlos Hank González, nieto del fallecido Roberto González, fundador de Banorte y quien hasta ese momento fungía como director general de Grupo Financiero Interacciones -también propiedad de los Hank-, dejaba su cargo para buscar un asiento en el Consejo de Administración de Banorte.

Carlos Hank González quedó como consejero propietario del Consejo de Administración y el 20 de noviembre, en reunión extraordinaria, lo ungían como presidente del mismo, aunque falta que lo ratifique la asamblea de accionistas.

Ese mismo día, cumpliendo con los rumores, se oficializó la salida tanto de Alejandro Valenzuela como de Guillermo Ortiz. El primero ya está fuera de Banorte y el segundo dejó su cargo a partir del 1 de enero del 2015, aunque quedará en otro puesto.

La llegada de Carlos Hank González a la presidencia de Banorte ha sido cuestionada por analistas financieros, quienes prevén que pueda haber una fusión.

El banquero ha negado esa opción, pero los especialistas ven riesgos.

Bicentenario: amanecer-ocaso

Tenía apenas poco más de un año de operar como banco y en julio del 2014 las autoridades financieras anunciaron que Banco Bicentenario -especializado en pequeñas y medianas empresas exportadoras- entraba en proceso de liquidación por problemas de capitalización.

Fue la primera quiebra de una institución financiera de este tipo en 20 años en el país.

En sólo unos meses, el Índice de Capitalización (Icap) de Banco Bicentenario -que venía de una Unión de Crédito- se desplomó a menos de 3%, cuando el mínimo requerido por las autoridades es de 10.5 por ciento.

Aunque la autoridad le avisó a tiempo, la caída siguió y se determinó su liquidación.

Esta quiebra no afectó en casi nada al sistema financiero mexicano, dado que de cada 100 pesos de los activos del sector, según los funcionarios, Bicentenario representaba 1.5 centavos.

Con los recursos del Fondo de Protección del IPAB, se pagó a los ahorradores que tenían derecho a ello; es decir, a los que no tenían ningún vínculo de negocio con la institución.

Scotiabank: ?llega Zorrilla

Desde que Enrique Zorrilla se incorporó a Scotiabank México en el 2013, se esperaba que tarde o temprano asumiera la dirección general del grupo financiero.

Fue a finales de octubre cuando el banco hizo oficial su nombramiento, en sustitución del canadiense Troy Wright, quien regresó a su país.

Ese mismo día se propuso a Guillermo Babatz, ex presidente de la CNBV, como presidente de la Junta Directiva del grupo. La idea, se ha dicho, es lograr un mayor impulso a la filial mexicana del banco canadiense, máxime en un escenario de reformas estructurales que estiman detonará el crédito.

Inversiones millonarias en ?energía e infraestructura

En el otro extremo y en el marco de la fiebre que despertó la aprobación de las reformas estructurales, diversos grupos financieros anunciaron a lo largo del año millonarias carteras para financiar proyectos energéticos y de infraestructura, lo mismo que inversiones en sus instalaciones para lo que resta del sexenio.

Banamex, pese al complicado año que atravesó por el fraude del que fue víctima por parte de Oceanografía, anunció 20,000 millones de pesos para mejorar su infraestructura, además de otros cerca de 10,000 millones de dólares para financiar proyectos de energía e infraestructura.

Scotiabank anunció alrededor de 10,000 millones de dólares para energía e infraestructura, y otros 3,500 millones para mejoras en sus instalaciones.

Por su parte, Santander México dio a conocer que cuenta con 10,000 millones de dólares para financiar proyectos de energía, y otros 5,000 para dar crédito a las pymes en los próximos años.

En tanto, Banorte ha anunciado hasta el momento dos fondos por 500 millones de dólares cada uno, también para temas de energía e infraestructura.

Por su parte, HSBC junto con Nacional Financiera (Nafin) anunció un fondo por 26,000 millones de pesos para financiar a empresas que sean parte de la cadena productiva del sector energético.

El sector bancario es ?inspeccionado por la Cofece

La reforma financiera instruyó a la Comisión Federal de Competencia (Cofece) a realizar un estudio. En julio del 2014 el organismo público dio a conocer los resultados en los que mencionó algunas problemáticas detectadas.

Concentración de cajeros automáticos en los bancos más grandes y altas comisiones por retiro de efectivo; nulo acceso de otros jugadores a los medios de disposición, lo mismo que a los pagos móviles y a sociedades de información crediticia; dificultades para que el usuario traspase sus productos de crédito a otra institución; poca transparencia y claridad en créditos personales ligados a casas comerciales, fueron sólo algunos puntos de lo detectado por la autoridad.

En este sentido emitió 36 recomendaciones con base en cinco elementos principales que buscan: evitar el desplazamiento o impedimento de acceso de competidores a los mercados financieros; reducir riesgos de efectos coordinados anticompetitivos; disminuir las barreras a la competencia; prevenir y eliminar las restricciones al funcionamiento eficiente de los mercados y aumentar la efectividad para sancionar posibles conductas violatorias de la ley.

Las recomendaciones deberán ser atendidas tanto por las autoridades financieras como por los jugadores del sistema financiero.