Banxico dio a conocer la semana pasada su tercera decisión de política monetaria de 2021, en donde optó por dejar sin cambios su tasa de referencia en 4%, en línea con lo esperado. Lo más interesante fue el comunicado, en el cual se percibe un mayor tono de preocupación sobre el comportamiento de la inflación y sus determinantes. Al mismo tiempo, el banco central reconoció que el ritmo de recuperación económica ha sido más alentador, lo cual apoya la oleada de ajustes al alza en los pronósticos de crecimiento para este año.

Adicionalmente, existe un ala de la Junta de Gobierno que también ha advertido sobre la cautela en torno al comportamiento de los mercados financieros, la postura monetaria de otros bancos centrales y los desafíos que se mantienen en el horizonte que pudieran generar nuevos brotes de volatilidad. En general, esta información sugiere que el ciclo de relajamiento monetario ha llegado a su fin, por lo que la discusión más importante se tornará en el momento en el cual Banxico comience a subir su tasa de referencia, probablemente hacia finales de este año. Las minutas de esta decisión que se publicarán el 27 de mayo, así como el siguiente Informe Trimestral del 2 de junio, ofrecerán mayor claridad sobre estos temas.

Compleja dinámica de inflación

En México, la inflación general anual ha pasado de 3.15% a finales de 2020 a 6.08% en la última cifra dada a conocer al mes de abril. Este incremento se ha explicado por dos factores: Un efecto de base o estadístico (tomando en cuenta la bajísima inflación del 2T20); y aumentos en varios rubros del componente no subyacente como resultado del fuerte incremento en los precios de las materias primas.

Asimismo, también debemos tomar en cuenta que algunos rubros de la inflación subyacente, tanto bienes como servicios, han comenzado a presionarse, agregando complejidad al panorama inflacionario. En base a este contexto, las inflaciones implícitas del mercado de corto plazo (3 años) han pasado en el año de 3.2% a 4.4%, mientras que el consenso sobre la inflación para el cierre de 2021 en la encuesta mensual de Banxico ha pasado de 3.6% a 4.6 por ciento.

Visión más positiva sobre la recuperación

La percepción sobre la actividad económica es más alentadora en este momento. Dentro de la misma encuesta de Banxico, el pronóstico del consenso de analistas sobre el PIB de 2021 ha pasado de 3.4% a 4.8 por ciento. Adicionalmente, los más recientes datos (e.g. PIB preliminar del 1T21) sugieren que la recuperación ha ganado tracción, de la mano con una expectativa más favorable en Estados Unidos, gracias a los planes de vacunación y los estímulos económicos. Aunque la demanda externa ha sido el motor de crecimiento más importante en los primeros meses de recuperación, también se vislumbran señales más promisorias respecto a la demanda interna.

Como conclusión, la discusión en torno al desempeño de la actividad económica y la inflación que se ha dado en el mundo ha permeado en nuestro país.

Esto ha limitado los grados de libertad de la política monetaria global. Bajo esta coyuntura, probablemente Banxico irá tornándose más “hawkish” conforme avancemos en el año, resultando en una mayor probabilidad de incrementos de tasa en el 4T21. Este seguirá siendo uno de los principales catalizadores de los mercados y probablemente generará una mayor volatilidad.

Alejandro Padilla es Director Ejecutivo de Análisis Económico y Estrategia Financiera de Mercados de Grupo Financiero Banorte.