El Teletón no es una buena noticia para todos. La Asociación Mexicana de Ayuda a Niños con Cáncer (AMANC) es una de las organizaciones que sabe que el año para recaudar recursos se termina en octubre. El Teletón acapara más que los reflectores: los donativos de fin de año que dan vida a asociaciones y organizaciones.

Es muy difícil competir con el Teletón, con el poder de una televisora. A las organizaciones que no tenemos una empresa que nos patrocine nos cuesta más trabajo obtener recursos , lamentó Guadalupe Alejandre Castillo, fundadora y presidenta de la Asociación Mexicana de Ayuda a Niños con Cáncer (AMANC), al asegurar que esta institución en el DF no ha sido beneficiaria de los recursos del Teletón.

Sergio Duborgan, coordinador de Comunicación de la AMANC, consideró: El Teletón es un gran reto en el tema de donativos y más desde que anunciaron que ayudaban a niños con cáncer .

Aunque Duborgan considera que el Teletón es muy claro en su comunicación y en decir cómo ayudan , destaca que sí representa un obstáculo para las organizaciones pequeñas que buscan sumar recursos en el cierre de año.

PERO DAN LA BATALLA

El cáncer representa la segunda causa de muerte entre niños de cero y cuatro años y de 10 a 14 años, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de la Estadística y Geografía.

Desde hace 30 años, la AMANC ha brindado apoyo a niños con este mal, a través de un modelo que ha logrado replicar en 21 entidades.

El objetivo de la AMANC, explicaron Alejandre y Duborgan durante un recorrido por las instalaciones de la Asociación, es reducir el porcentaje de decesos, la mayoría de los cuales se da por el abandono del tratamiento a consecuencia de la falta de recursos.

La labor que realiza la AMANC consiste en apoyar con viáticos y estancia en alguno de los centros autónomos que tiene la Asociación en el país a los niños diagnosticados con cáncer para que reciban su tratamiento, así como a un familiar.

Durante la estancia de los niños en las casas de la Asociación, ellos tienen la oportunidad de continuar con sus estudios.

En la AMANC del DF hay capacidad para atender a 100 niños.

DE POQUITO EN POQUITO

Los recursos que fondean la labor de la AMANC, explicaron, provienen mayormente de pequeñas aportaciones e incluso han tenido que rentar sus instalaciones en el Distrito Federal, ubicadas en la delegación Tlalpan.

El auge de las fundaciones y ONGs han segmentado y disminuido el aporte de los recursos, insistió Duborgan.

En el futuro inmediato, la AMANC busca tener ingresos fijos a través de alianzas con empresas que se vinculen con aportaciones de manera permanente, pues tan sólo de gasto corriente, el monto asciende a 1 millón de pesos mensuales, aseguró Alejandre Castillo.

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