En el 81 aniversario de la expropiación petrolera que encabezó el presidente Andrés Manuel López Obrador, la marcada ausencia del líder petrolero, Carlos Romero Deschamps, significó la dicotomía del actual gobierno con el manejo y la proyección que seguirá Petróleos Mexicanos (Pemex) por los próximos seis años.

Por primera vez en los 26 años que lleva como líder vitalicio del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), Carlos Romero Deschamps no se apareció por el evento presidencial anual. Pero quienes no faltaron fueron los trabajadores de Pemex, entre quienes no hubo dicotomías: porras, batucada y aplausos extendidos al presidente.

Sin embargo, el sindicato canceló cualquier evento relacionado con el 81 aniversario de la expropiación petrolera en las 36 secciones sindicales.

En los accesos al templete donde fue el evento en Tula, se colocaron carteles en donde se leía: “Fuera caciques corruptos de Pemex. Auditoría y rendición de cuentas al STPRM. Cárcel a R. Deschamps”.

En su discurso, ante trabajadores de Pemex y funcionarios, López Obrador aseguró que desde el 8 de marzo su gobierno logró detener la caída de la producción petrolera. Y anunció un nuevo rumbo para la empresa del Estado: “éramos autosuficientes en producción de petróleo, en gasolinas, en productos petroquímicos y nos volvimos dependientes por la política económica neoliberal o política de pillaje. Por eso estamos ante el inicio de un nuevo paradigma, vamos a transformar a Pemex y vamos a transformar a México”.

La conmemoración paralela

A la par, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, hijo del expresidente Lázaro Cárdenas del Río, autor de la expropiación, consideró importante que el nuevo gobierno federal piense tanto en elevar la producción petrolera como la capacidad de refinación en México.

En entrevista, luego de colocar una ofrenda floral en el Monumento a la Revolución, recinto funerario dedicado al general Lázaro Cárdenas, el excandidato presidencial tres veces dijo esperar que haya recursos monetarios suficientes para ambas actividades.

Urge, afirmó, regularizar las finanzas de Pemex, así como darle autonomía presupuestal y de gestión.

Cárdenas Solórzano dijo esperar que tenga éxito la estrategia gubernamental de combate al huachicol; “ha bajado mucho el robo de combustibles, espero que esto acabe por tener éxito completo”.

Finalmente, comentó que 100 días, lo que lleva en el mandato López Obrador,  “es muy pronto para hacer juicios definitivos. Todavía no vemos que los cambios que se han anunciado estén teniendo un efecto fuerte en la práctica”.

En tanto, en el patio central del Antiguo Palacio del Ayuntamiento, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, quien también  conmemoró el 81 aniversario de la expropiación petrolera, expresó  que “este año en Pemex se va a hacer una inversión histórica tanto en producción como en refinación; el rescate de la soberanía energética desde mi perspectiva sí es comparable con la expropiación petrolera”, consideró.

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