Especialistas en temas de seguridad enfatizaron que, si bien hasta el momento se desconoce cómo será creada la Universidad Nacional de Seguridad Pública, se debe apostar por un plan de profesionalización y capacitación policial que no sea modificado con un cambio de régimen.

Como fue planteado por el presidente Andrés Manuel López Obrador y el titular de la Secretaría de Seguridad, Alfonso Durazo, en la presentación de la Estrategia Nacional de Seguridad (febrero 2019), en el Senado se promovió un punto de acuerdo para crear dicha Universidad, el pasado 12 de enero.

Desde el inicio de la actual administración, se argumentó que dicha universidad será una escuela que capacitará a policías; que se encargará de actualizar a los que se encuentran activos, y que se planea una red de universidades en el país con protocolos homologados.

Recién el senador de Morena, Ricardo Velázquez Meza, presentó un punto de acuerdo ante la Comisión Permanente para la creación de la Universidad que integraría a los policías municipales, estatales y federales en un sólo modelo de formación.

Entrevistado por El Economista, el coordinador del Programa de Seguridad de México Evalúa, David Ramírez de Garay, explicó que hasta hoy no hay un proyecto público de la creación de la nueva escuela, y se limita a declaraciones, mientras que el punto de acuerdo del senador no da más detalles.

“Más que preguntar ¿qué hace falta para crear una universidad?, es preguntar ¿qué hace falta para tener mejores policías?” cuestionó el experto y agregó que si el proyecto se pone sobre la mesa es necesario conocer la estructura legal de la Universidad.

El punto de acuerdo del senador Velázquez Meza fue turnado a la Primera Comisión de Gobernación, Puntos Constitucionales y Justicia de la Comisión Permanente y fue votada a favor por 13 de los 15 integrantes.

El senador sostiene que la profesionalización debe ser un proceso permanente y progresivo, integrado por las etapas de formación inicial, actualización, promoción, especialización y alta dirección, para desarrollar las competencias y capacidades de los integrantes de las policías.

Ramírez de Garay coincidió en la necesidad de mejorar los niveles educativos de los uniformados, pero indicó que parte de los problemas que tiene el país en las capacidades institucionales para el desarrollo de policías es la falta de canales para que reciban la capacitación adecuada.

Por su parte, el académico de la UAM, Guillermo Garduño, explicó que, desde el sexenio de Felipe Calderón, se han planteado distintos modelos para el fortalecimiento del sistema de seguridad, pero la falta de continuidad en el cambio de cada administración impide que se concreten.

“Cuando se trata de la seguridad pública, los programas tienen que ser continuos, no puede haber improvisaciones y esto creo que es el mayor error que ha habido tanto en las administraciones del pasado como en la actual”.

Cuestionó, a su vez, la capacitación de los integrantes de la Guardia Nacional.

“Ya pasó el primer año y se está pensando en formar policías, cuando ya está la Guardia Nacional instalada, entonces: ¿qué se hizo el primer año, se ha mandado a gente totalmente inexperta, no preparada y no capacitada?”.

Finalmente, enlistó cuatro elementos a considerar en la nueva universidad: conocer de dónde vendrá el presupuesto, conocer el capital humano disponible, informar sobre los contenidos de los programas y contemplar quiénes serán los elementos a reclutar.

“Eso ya debió de haberse hecho desde hace tiempo, estamos ya en el segundo año de gobierno y no vemos claro”, concluyó.

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