En una sesión solemne, el pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) homenajeó y despidió del cargo al ministro José Fernando Franco González Salas, quien concluirá el próximo 11 de diciembre su cargo de 15 años como integrante del máximo tribunal del país.

En su discurso de despedida, el ministro Franco González Salas afirmó que el alto tribunal constitucional tiene como una de sus principales fortalezas para enfrentar cualquier adversidad, la unidad de sus integrantes:

“No en lo que concierne a las decisiones jurisdiccionales, puesto que ellas deben ser tomadas con plena libertad y conforme a la convicción de cada uno de los integrantes. Me refiero a la unidad institucional que se requiere para defender —si ello es necesario— la autonomía e independencia del Poder Judicial y de sus integrantes con altura de miras y visión de Estado. Hago votos porque esa siga siendo — como hasta ahora— la norma que rija en la Suprema Corte de Justicia de la Nación en todos los casos y situaciones en que sea necesario aplicarla”, expresó.

Tras hacer un recuento de las reformas que impactaron en el sistema de justicia federal y local, como el nuevo sistema de justicia penal, la reforma laboral y la más reciente reforma judicial, dijo que en estos 15 años, la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha tenido avances en la defensa de las instituciones para evitar violaciones generadas por algún otro de los órganos del poder público, y también en la defensa de los derechos humanos de las personas.

El presidente de la SCJN, Arturo Fernando Zaldívar Lelo de Larrea, describió al ministro José Fernando Franco González Salas como “intachable, un jurista de altura”, exigente, disciplinado y riguroso, de una integridad profesional impecable, respetuoso, sensible y humano.

Afirmó que la trayectoria del ministro Franco es la de un hombre de Estado por su paso por los tres Poderes de la Unión, puesto que sirvió en la Administración Pública Federal, en la Cámara de Diputados, en la Comisión Nacional de Derechos Humanos, en la Academia y en el Tribunal Federal Electoral, donde “dejó huella perdurable de quien entiende que su función no trasciende”.

“La trayectoria del Ministro Franco es un ejemplo de vida, entregada al servicio público, sin privilegios, sin anteponer intereses personales, con austeridad, integridad, convicción y sensibilidad. Es posible desempeñar altos cargos sin traicionar nuestros principios y valores, es posible participar en la vida pública de este país sin perder la congruencia de vivir como se piensa y pensar cómo se vive”, afirmó.

Resaltó entre el legado del ministro Franco destacan resoluciones en materia de derechos reproductivos y sexuales de las mujeres, acceso igualitario a los beneficios de seguridad social para menores de edad, personas con discapacidad y para las personas que sufrieron discriminación por su orientación sexual, ajustes razonables para niñas y niños con discapacidad en guarderías, radiodifusión en lenguas indígenas y derechos sindicales.

“El ministro Franco fue también un espléndido mentor comprometido con la formación de las nuevas generaciones de personas juzgadoras. Un maestro generoso y desinteresado, que escucha todas las voces y educa con el ejemplo, con un comportamiento recto tanto en lo público como en lo privado. Un ministro con una profunda claridad institucional, plenamente consciente de la responsabilidad que implica ser juez constitucional en nuestro país y que aportó su amplia visión de Estado a todos los asuntos en los que le tocó participar, en los que siempre ponderó las consecuencias y resolvió en consciencia”, dijo.

El 23 de noviembre pasado, el Senado de la República, a propuesta del presidente Andrés Manuel López Obrador, designó a Loretta Ortiz Ahlf como nueva integrante del máximo tribunal a partir del próximo 12 de diciembre cuando concluirá su periodo el Ministro José Fernando Franco González Salas.