Buscar
Política

Lectura 9:00 min

Sociedad actúa con mayor responsabilidad ante sonido de Alerta Sísmica

Los diferentes sismos registrados en las costas de Oaxaca y Chiapas en el mes de septiembre del año pasado y que provocaron daños en diferentes estados del país, incluyendo la CDMX, causaron que la sociedad tome el sonido de la alerta sísmica con una mayor responsabilidad.

main image

Foto: EE: ArchivoEE: Archivo

El Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX), que depende del Centro de Instrumentación y Registro Sísmico (CIRES), otorga a los ciudadanos de 50 a 70 segundos para evacuar una casa, edificio y/o ponerte a salvo en caso de un temblor igual o mayor de una magnitud de 6 grados. 

Los diferentes sismos registrados en las costas de Oaxaca y Chiapas en el mes de septiembre del año pasado y que provocaron daños en diferentes estados del país, incluyendo la Ciudad de México, causaron que la sociedad tome el sonido de la alerta sísmica con una mayor responsabilidad para seguir los protocolos de evacuación pertinentes. 

Originalmente la alerta inició con el propósito de detectar movimientos telúricos importantes únicamente en la costa del estado de Guerrero, que es una de las zonas con mayor actividad sísmica en México, sin embargo, la red de alerta se extendió a otras entidades. 

ALGORITMOS

El funcionamiento para la detección del sismo en las costas es por medio de algoritmos; es decir, en microsegundos se realiza una estimación de su potencial magnitud y la propia trasmisión de la alerta permite que se advierta con más de 50 segundos la llegada de las ondas sísmicas superficiales a la Ciudad de México, Puebla, Morelos, e incluso Veracruz, si fuera necesario.  

Lo anterior solo si el temblor proviene de Guerrero, Oaxaca y Chiapas, ya que en esos tres estados convergen cinco placas tectónicas; la Placa de Cocos, Placa de Rivera, Placa de Norteamérica, Placa del Caribe y Placa del Pacifico.

De acuerdo con el CIRES, el funcionamiento de los sismógrafos, los cuales detectan movimiento en la tierra, se basa en el principio fundamental de que las ondas sísmicas llamadas superficiales y que son potencialmente dañinas, viajan a una velocidad de entre 3.5 y 4.0 Km/segundo, y por tanto tardan entre 50 y 70 segundos en recorrer la distancia entre la costa de Guerrero que está a 300 Km de la CDMX.

REACCIÓN EN MICROSEGUNDOS 

Al detectar un sismo, la estación sismo sensora, ubicada en piso firme y alejada de los poblados, envía por radio los datos a los sistemas de cómputo en la ciudad por alertar en microsegundos. 

La reacción de los sistemas de cómputo es rápida pues envían automáticamente la señal a receptores diseñados para advertir a la población, conocidos como SARMEX (Sistema de Aviso de Riesgos Mexicano), los cuales emiten la alerta sísmica que permite a la población prepararse con anterioridad, ello reiterando que sucede inmediatamente al iniciar un sismo de gran magnitud.

Por ejemplo la estación en Guerrero detecta un sismo de 7 grados, esa estación realiza una primera confirmación de las ondas sísmicas, posteriormente otra estación sismo sensora no tan lejos del epicentro realiza la segunda confirmación de la magnitud y activa la señal a los receptores que activan la alerta sísmica ya que viaja más rápido que las ondas sísmicas, esa diferencia de segundos proporciona un poco de tiempo para realizar acciones de prevención. 

Actualmente el SASMEX opera de manera ininterrumpida con más de 97 estaciones sismo sensoras que alertan cualquier actividad telúrica que ocurra en el país, tiene sensores que cubren las regiones sísmicas de subducción de la Placa de Cocos y el sur del Eje Neovolcánico Transversal en los estados de Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, Puebla y Oaxaca.

¿PUEDE DEJAR DE FUNCIONAR?

Con un margen de error de 2%, el Sistema de Alerta Sísmica Mexicano asegura tener disponibilidad y confiabilidad constantemente con elementos de energía autónoma y aprovechar la energía solar, así como contar con elementos alternos y redundantes en los sistemas de comunicaciones para garantizar un nivel aceptable de disponibilidad superior a 98 por ciento.

Además, tiene un sistema de monitoreo y supervisión automático, y rapidez de respuesta en la recuperación de un elemento por parte del personal en menos de 24 horas.

Cabe mencionar que con el apoyo de la Ciudad de México se logró la instalación de transmisores VHF para difundir la señal del SAS empleando protocolos NWR (National Weather Radio) y códigos SAME (Simple Area Message Encoding) desarrollados en Estados Unidos bajo la NOAA (National Oceanographic and Admospheric Administration).

Estos son utilizados para activar los altavoces de la ciudad y logran reducir los tiempos de activación del receptor, además de un sonido pregrabado de alerta temprana que pueden ser escuchados e identificados con claridad del resto de los mensajes de emergencia que tiene el receptor NWR-SAME.

TIPOS DE ALERTA 

En la página web del CIRES se describe que SASMEX considera dos tipos de rangos para señales de alerta sísmica en concordancia con cada una de las autoridades locales de Protección Civil: Alerta Pública, si se espera un sismo de efectos fuertes; y Alerta Preventiva para sismos moderados.

Como tiempo de prevención: el lapso entre el inicio de la señal de alerta y el momento inicial del efecto sísmico de su fase de mayor intensidad, en la región donde se pretende reducir su riesgo. Así en cada sitio, de acuerdo con la peligrosidad del efecto, este sistema puede emitir alertas de tipo Pública y Preventiva.

Cabe señalar que el pasado 19 de septiembre en la Ciudad de México se implementaron los altavoces que alertan sobre la presencia de un sismo, la ciudad actualmente cuenta con 15 mil, integradas con cámaras de vigilancia. 

Ante los sismos de septiembre del año anterior se anunció la integración de mil altavoces más en 448 colonias y que se renovarán las cámaras de vigilancia con una inversión de 464 millones de pesos, que beneficiará hasta 1.4 millones de personas.

También el sonido de la alerta sísmica se reproduce en la Aplicación App 911 CDMX que ha sido descargada -al corte del 24 de febrero- 616, 920 veces. 

Mientras que las ciudades que cuentan con la alerta sísmica pública, que se trasmiten en los medios de comunicación son Guadalajara, Colima, Chilpancingo, Acapulco, Ciudad de México, Morelia, Puebla y Oaxaca; después del sismo del 19 de septiembre, el Estado de México ha reforzado la colocación de altavoces en diversos municipios.

LABOR DEL SSN

Si bien el Servicio Sismológico Nacional (SSN) registra los movimientos sismológicos, este organismo no tiene la facultad de pronosticar un sismo o alertar a la población, ya que su función es informar sobre las características de los temblores ocurridos en México. Asimismo, proporciona la fecha y hora de origen, sus parámetros principales como la magnitud, coordenadas geográficas del epicentro, localización (referencia a una localidad cercana al epicentro) y profundidad. 

El SSN, con el Instituto de Geofísica de la UNAM, cuenta con estaciones sismológicas distribuidas prácticamente en toda la República Mexicana que tienen la capacidad de registrar sismos en una amplia gama de magnitudes, desde sismos locales pequeños hasta sismos lejanos.

PERFECCIONAR EL SISTEMA DE ALERTAS

Expertos del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) consideraron que se puede perfeccionar el Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX) para la detección de las ondas sísmicas superficiales con la instalación de más sismógrafos en todo el territorio nacional. 

El investigador de la UNAM Gerardo Suárez explicó que en las costas del Pacífico mexicano, y otros puntos del interior del país, hay instalados sensores (sismógrafos); una vez que ocurre un sismo en una localidad, éstos registran la actividad y definen si el movimiento telúrico es de una intensidad baja, moderada o fuerte, ello mediante diversos algoritmos matemáticos.

“En caso que el temblor se registre como fuerte se emite una alarma, por medio del Centro de Investigaciones y Registro Sísmico (CIRES), el organismo encargado de gestionar y mantener alerta sísmica que opera en los estados con riesgo de sufrir los efectos de un sismo”.

Abundó que la señal llega casi de manera instantánea al CIRES, entonces se emite la alerta sísmica que se escucha en los megáfonos de las ciudades –dependiendo la intensidad.

“La señal viaja más rápido que las ondas sísmicas: esa diferencia de segundos proporciona un poco de tiempo para realizar acciones de prevención”, mencionó. 

El experto dijo que con inversión Gobierno-Asociación se pueden instalar más sismógrafos, para la detección de los movimientos de la superficie de la Tierra, en función del tiempo, causados por el paso de las ondas sísmicas, y en todo el país, ya que actualmente hay registro de la percepción de las ondas sísmicas en estados del norte del país o estos cerca del Atlántico. 

“Sin duda se pueden mejorar los algoritmos y de tener más sismógrafos a lo largo del país tendríamos una alerta más eficaz. Por ejemplo, si hubiéramos tenido un sismógrafo justo encima del epicentro del sismo del 19 de septiembre del 2017 probablemente habríamos tenido hasta cinco segundos más antes de que llegaran las ondas a la CDMX”.

Mientras tanto, Miguel Ángel Santoyo, sismólogo del Instituto de Geofísica, enfatizó que independientemente de la alerta sísmica, las personas deben estar preparadas ante un sismo, porque en casos como el 19 de septiembre, la alerta llegó al mismo tiempo que el sismo.

“Los recientes terremotos en México brindan la oportunidad de evaluar el desempeño y la percepción de un sistema de Alerta Temprana de Sismos y de resaltar áreas para mejorarlos aún más”. 

salvador.corona@eleconomista.mx

Temas relacionados

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí
tracking reference image

Últimas noticias

Noticias Recomendadas

Suscríbete