Integrantes de la Policía Federal mantuvieron la protesta en las instalaciones del centro de mando en Iztapalapa, sin que se llegara a un acuerdo con las autoridades federales respecto de las situaciones de aquellos elementos que no quieran pertenecer al nuevo mando.

Tras concluir la mesa de negociación cerca de las 10 de la noche de este lunes, los elementos confrontaron al comisario Benjamín Grajeda Regalado, quien fue parte de la comitiva, y los desconocieron, a él y al resto de los participantes.

Integrantes de la Gendarmería y de la PF manifestaron que la minuta de 13 puntos acordada con las autoridades federales carece de validez ya que no cuenta con firmas y sellos oficiales.

“Es una minuta carente de valor y reiteramos el desconocimiento de la mesa de diálogo”; los uniformados exigieron una segunda mesa en la que participen todos los inconformes, así como su representante legal Enrique Carpizo.

“Seguimos con un documento sin firmar nada más para callarles la boca, como dicen: atole con el dedo, eso es lo que nos están dando”, refirieron los elementos.

Acusaron que desde el miércoles han estado en negociaciones con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y no se ha resuelto la indemnización que recibirían los uniformados que no deseen incorporarse a la Guardia Nacional.

Señalaron que el punto nueve de la minuta establece que “no habrá represalias contra los integrantes de la Policía Federal que se inconforman, pero no se aceptará la afectación al servicio, ni faltas injustificadas”, por lo que los policías indicaron que sí hay una afectación para los manifestantes.

“Que la Unidad de Asuntos Internos, el Órgano Interno de Control, el Consejo Federal de Desarrollo Policial no persiga, amedrente o instaure procedimientos en contra de los integrantes que manifestaron sus derechos, desde el 3 al 8 de julio del presente. Asimismo, no se realicen descuentos por faltas durante ese periodo”, se lee en el décimo punto de la resolución.

También se incluyó que los firmantes se comprometen a exhortar a sus compañeros a no realizar bloqueos en las vías de comunicación, en calles, avenidas, carreteras y puentes de jurisdicción federal, ni a manifestarse o a faltar a sus servicios con motivo de la transferencia de la Policía Federal a la Guardia Nacional.

La mayoría de los integrantes de la comitiva no se presentó ante el resto de sus compañeros.

Además se resolvió que “ningún integrante será despedido, ni se le solicitará su renuncia, razón por la cual mantendrán su empleo, sueldo, antigüedad y prestaciones”, pero no continuará el pago de las cuotas diarias de apoyo, conocidas como de operatividad.

También que aquellos uniformados que opten por renunciar tendrán derecho a recibir su finiquito, es decir, la parte proporcional del aguinaldo, prima vacacional, y, si se tuviera, retirar los ahorros que les correspondan.

Anteriormente, el abogado de los policías inconformes, Enrique Carpizo, denunció que este lunes al presentarse en Palacio Nacional para establecer el diálogo con el presidente Andrés Manuel López Obrador, junto con el colectivo Familias Unidas, integrado por parientes de los uniformados, el mandatario federal no los recibió.

“Nadie nos recibió y el presidente salió por la puerta trasera, ni siquiera fue capaz de dar la cara. Estaba el colectivo Familias Unidas, las esposas y parientes de los policías federales. Es increíble que un gobierno de izquierda que se caracteriza por escuchar a la gente no lo haga”.