Hoy se reanudará el programa de Verificación Vehicular en la Ciudad de México a través de 57 centros, esto después de seis meses de suspensión, en los cuales fueron dotados los centros de nueva infraestructura.

La Secretaría del Medio Ambiente capitalina (Sedema) dispuso nuevos elementos a revisar en el proceso de verificación del parque vehicular, mismos que pasarán por un periodo de prueba; los hologramas seguirán entregándose según los resultados de los controles regulares y las nuevas mediciones entrarán en operación hasta el 2019.

Cabe recordar que en julio y agosto deberán verificar los vehículos con engomado amarillo y terminación de placas 5 o 6; en agosto y septiembre los que tienen calcomanía rosa o terminación de matrícula 7 u 8.

Es importante señalar que el costo de verificación es de 524 pesos y que la prueba físico-mecánica no es determinante para obtener el certificado de verificación vehicular u holograma.

Aquellos vehículos matriculados en la Ciudad de México que sean híbridos o eléctricos podrán solicitar la constancia denominada Exento y no estarán sujetos al programa hoy no circula.

La Sedema y la Comisión Ambiental de la Megalópolis detallaron que la extensión de la vigencia de los hologramas de verificación no aplica a los vehículos con placas del Estado de México, Hidalgo, Morelos, Querétaro, Puebla, Tlaxcala, Guanajuato y Michoacán. Éstos deberán portar el holograma vigente otorgado a través del programa de Verificación de su entidad.

Algunos requisitos

La verificación se realizará exclusivamente con cita previa, aquellas personas que acudan a un Centro de Verificación sin este requisito no podrán llevar a cabo el procedimiento.

A la cita, el conductor deberá llevar el comprobante de la última verificación o certificado provisional, la tarjeta de circulación y, si el vehículo es nuevo, copia de la factura.

Antes de realizar el trámite de verificación, el automóvil debe estar libre de multas y de adeudos de tenencia.

Nuevas tecnologías

Los nuevos centros cuentan con equipo y tecnología nueva, como las líneas aéreas visibles; el gabinete, que contiene los módulos para realizar las diferentes etapas del proceso de verificación vehicular; bloqueo de software, en caso de que sea abierto sin clave de autorización, y que sólo podrá ser reanudado el procedimiento por personal autorizado, el cual busca evitar actos de corrupción.

Además de cámaras y sistema de datos encriptados para garantizar certeza y transparencia en el proceso de verificación.

En las pruebas se revisará la alineación que indica a cuántos metros se desvía de una línea recta el automóvil por kilómetro recorrido, así como el banco de suspensiones.

Otra revisión consiste en la inspección de holguras, técnica no invasiva para revisar componentes de los sistemas de escape, dirección, suspensión y frenos, sin el desmontaje de éstos.

Finalmente, la prueba físico-mecánica, que revisa el sistema de frenado y desgaste prematuro de los neumáticos, es para que el dueño del vehículo tenga un reporte detallado de las condiciones físico-mecánicas de su unidad.