Los homicidios dolosos y el robo de combustibles, dos de los principales delitos que se cometen en Guanajuato, mantienen tenencias contrarias; mientras las tomas clandestinas en ductos de Pemex han mostrado una reducción importante, los asesinatos se encuentran en niveles históricamente altos y siguen en aumento.

El 2 de agosto pasado, autoridades federales y estatales anunciaron la captura del líder huachicolero José Antonio Yépez, alias el Marro, identificado como uno de los principales causantes de violencia en Guanajuato y quien lideraba el Cártel de Santa Rosa de Lima, dedicado a la sustracción de combustibles, principalmente.

En agosto, el número de víctimas de homicidio doloso, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), se ubicó en 337 casos; dato por debajo de lo registrado un mes antes, en julio, cuando se contabilizaron 402. Sin embargo, para septiembre, el número de víctimas volvió a crecer en la entidad a 406.

De enero a septiembre del 2020 se han contabilizado 3,438 víctimas de homicidio doloso en Guanajuato, equivalente a un aumento de 34.2%, en comparación con el mismo periodo del 2019 (2,560 víctimas).

Si se compara con las 700 víctimas registradas en el mismo lapso del 2015 —primer año en el que se comenzó a llevar el registro de víctimas en el Secretariado— el aumento para este 2020 es de 391.1 por ciento.

En Guanajuato actúan dos organizaciones delictivas principalmente: el Cártel Santa Rosa de Lima y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), según ha expuesto la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda.

Aunque el CSRL ha sido debilitado casi hasta su desaparición, según han afirmado las autoridades federales, poco se sabe de los golpes contra el Cártel Jalisco, principal rival del primero.

La violencia homicida en Guanajuato ha afectado a los policías, ya que la entidad es la de mayor número de asesinatos de uniformados en el país, según el conteo de la organización Causa en Común.

Entre enero y septiembre pasado se registraron 74 crímenes de policías en esa entidad; le siguen el Estado de México (35) y Veracruz (33).

Tomas clandestinas

A diferencia de los homicidios, el número de tomas clandestinas ha tenido una disminución. Según datos de Pemex, de enero a agosto pasado se han contabilizado 428 tomas clandestinas en ductos que pasan por Guanajuato.

Esta cifra significa una reducción de 50.7% en comparación con las 869 que se registraron en el mismo periodo del 2019.

No obstante, el delito repuntó en el mes de agosto del 2020. Y es que, de acuerdo con las cifras de Pemex, para ese mes —cuando se detuvo al Marro—, se contabilizaron un total de 80 tomas clandestinas, la cifra más alta de lo que va del año. Un mes antes, en julio, se registraron 43.

hector.molina@eleconomista.mx