En el último día del periodo ordinario de sesiones, el pleno del Senado aprobó que Julio Alfonso Santaella Castell sea miembro de la Junta de Gobierno del Inegi, lo que el PAN rechazó al revelar que enlaces del Banco de México, incluso el mismo gobernador del Banco, Agustín Carstens, presionaron para que la Cámara ratificara el nombramiento.

La ratificación de Santaella se aprobó con 71 votos en favor, 20 en contra y tres abstenciones, y fue el panista Juan Carlos Romero Hicks el que puso en duda la autonomía del que fue el coordinador ejecutivo del Fondo Mexicano del Petróleo.

Advirtió además que el economista dijo que la invitación que le hizo el presidente Enrique Peña Nieto era para ser el presidente del Inegi, lo que preocupa porque es la misma Junta de Gobierno del Instituto la que designará al sucesor de Eduardo Sojo y no el presidente de la República.

A la defensa de Santaella, quien mismo rindió protesta, salió el priista David Penchyna.

Me parece poco justo teniendo las cartas académicas y profesionales de la historia profesional de un mexicano preparado, que hoy lo tratemos de descalificar , declaró.

Por otro lado, el pleno del Senado aprobó ocho nombramientos de diplomáticos propuestos por Peña Nieto, incluso los más controvertidos. Avaló como embajadores de México a Juan José Guerra Abud, en Italia; a Eloy Cantú Segovia, en Bélgica y la Unión Europea; a Juan Manuel Gómez Robledo Verduzco, en Francia; a Agustín García López Loaeza, en Canadá, y a Araceli Paz Campos, en Venezuela.

Además ratificó a Juan José Gómez Camacho como representante de México ante la ONU; a Alejandro Estivill Castro como cónsul en Montreal, Canadá, y a Marina Dolores Munive Temoltzin como cónsul en Río de Janeiro, Brasil.

Los panistas y perredistas defendieron sobre todo la integridad de Juan José Guerra Abud y Layda Sansores dijo que una de las virtudes del presidente Enrique Peña Nieto es que es un hombre agradecido, pues hoy de nueva cuenta premia a Guerra Abud, su primer jefe en el Estado de México.