Por qué sí hacerlo

La dirección de El Economista me pidió que les diera mi opinión sobre el cobarde y lamentable asesinato del candidato a Gobernador de Tamaulipas por el PRI, Rodolfo Torre Cantú. Lo haré, por razones de tiempo y espacio, de forma sintética.

Lo primero por hacer es repudiar con energía y vigor este detestable homicidio, además de mandar nuestro más sincero pésame a la familia y los amigos del candidato.

Lo segundo es preguntarnos ¿qué origina esto?.. considero que lo originan tres hechos:

El terrible e incontenible crecimiento de la violencia en el país, la intolerable e injustificable impunidad que existe en la aplicación de la justicia (sólo en 2% de los delitos se encuentra a los culpables) y el clima de encono, el lodazal que existe en las campañas y sistema político.

La tercera tarea, que deben llevar a cabo los responsables de la conducción de la política y la seguridad pública, es evaluar si no tienen que cambiar algo de lo que están haciendo. No es razonable pensar que haciendo más de lo mismo, pero más rápido, se arreglen los problemas.

Lo cuarto es sumar esfuerzos en los tres poderes y niveles de gobierno para combatir, con todos los instrumentos, la violencia y la criminalidad.

Quinto y último, hay que sepultar con todos los honores al candidato y se deben de llevar a cabo las investigaciones pertinentes. No deben agregarse los nombres de quienes lamentablemente perdieron la vida, a la ya muy larga lista de la impunidad. A la par, el partido deberá escoger otro candidato, darle tiempo para que haga campaña e imprimir las boletas y la papelería correspondiente. Esto obviamente no se hace en cinco días. Las elecciones en Tamaulipas tendrían que diferirse.