El estado de Querétaro es el tercero a nivel nacional en crecimiento poblacional, pues registró un aumento de habitantes de 2.6% entre el 2000 y el 2010, nivel sólo menor a los crecimientos de Quintana Roo y Baja California Sur, según el último Censo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

Durante la última década, la población en el estado creció 423,831 habitantes, para llegar a 1 millón 827,937, reveló el secretario ejecutivo del Consejo Estatal de Población (Coespo), Orlando Muñoz Flores.

Este crecimiento se debe en gran medida a la llegada de personas que provienen de las entidades vecinas, explicó el funcionario.

De estos, 37.2% proviene del Distrito Federal; 14.8 de Guanajuato; 12.1 del Estado de México; 5.3 de Hidalgo, y 5.1 de Michoacán, mientras que 25.5% restante proviene de las otras 26 entidades.

En entrevista, detalló que del 2000 al 2010 llegaron al estado 42,000 personas cada año; es decir, 3,500 por mes; 116 por día, cinco por hora o una cada 12 minutos.

La gente llega a Querétaro porque encuentra mayores oportunidades de empleo, de educación y de seguridad , consideró Muñoz Flores.

De acuerdo con información del municipio de Querétaro, en la capital del estado viven personas de 44 distintas nacionalidades, que se han asentado por diversos motivos, como negocios o buscando mejores oportunidades de vida.

Muñoz Flores especificó que según los últimos conteos, 0.7% de la población actual de toda la entidad nació en el extranjero.

MIGRANTES

Aunque no se puede tener contabilizado el número de queretanos que emigran a Estados Unidos debido a que lo hacen en la ilegalidad, expuso que ha disminuido de manera considerable la migración, sobre todo de la población masculina, en los municipios serranos.

Según las estimaciones que tenemos, sabemos que los municipios de las zonas serranas han llegado a mantener su población. En el Censo nos dimos cuenta que la población subió; esto quiere decir que la migración bajó , aunque las cifras concretas aún no han sido procesadas por el Coespo, aceptó.