Tras las riñas y fuga de reos en penales, senadores del PAN, encabezados por Luisa María Calderón, presentaron una iniciativa para condicionar el internamiento de delincuentes del orden federal en penales estatales.

Para evitar casos como la riña en el penal de Topo Chico, o la fuga de reos en el penal de Apodaca en el 2012, ambos en Nuevo León, propusieron que los reos sentenciados por delitos del orden federal cumplan sus penas en centros penitenciarios estatales, siempre y cuando representen la mínima peligrosidad y que la cárcel cuente con infraestructura y procedimientos de seguridad para atender el nivel de peligrosidad del recluso.

Refirieron que a finales del año pasado fueron reportadas 183 incidencias en el sistema penitenciario mexicano, de las cuales 61 fueron riñas, con participación de 131 reclusos; 46 agresiones a terceros, con 66 participantes; 19 autoagresiones; 49 decesos; tres suicidios; un intento de suicidio; una huelga de hambre; un homicidio; un intento de fuga y un motín.

Sugirieron fortalecer un sistema de desarrollo integral para las madres internas y sus hijos menores de edad, con el objetivo de que los niños permanezcan con ellas pero se les aseguren los servicios de alimentación nutricional, salud pediátrica, recreación y educación.

Además, plantean la creación de consejos de participación ciudadana en todos los penales, para que se encarguen de vigilar las condiciones humanas de los internos y el fomento de programas que fortalezcan su reinserción.