De manera conjunta y con una visión encontrada entre quienes representan la mayoría y la oposición, senadores y diputados federales de las comisiones de Gobernación en ambas cámaras del Congreso de la Unión iniciaron el análisis de las reformas a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal que son indispensables para la operatividad del nuevo gobierno que encabezará Andrés Manuel López Obrador.

Entre otros cambios urgentes contenidos en el proyecto de dictamen elaborado por la Comisión de Gobernación y Población de Diputados, destaca la creación de la Secretaría de Seguridad Pública y la modificación del nombre de las de Desarrollo Social, por la de Bienestar.

Así como establecer que el presidente de México tendrá en las entidades federativas delegados de programas para el desarrollo que coordinarán acciones en materias prioritarias con los gobernadores.

Damián Zepeda Vidales, coordinador del PAN en la Cámara Alta, manifestó su preocupación “por la visión centralista de la reforma y el exceso e invasión de facultades” en cuanto al tema de la designación de superdelegados.

Por ello, detalló, los cambios sugeridos se tienen que analizar con detenimiento y de manera seria y puntual. El trabajo en conferencia parlamentaria, dijo, no significa “baipasear o hacer fast track”.

En entrevista, Cristóbal Arias (Morena), presidente de la Comisión de Gobernación de la Cámara Alta, dijo que la postura de la oposición sobre los cambios es mas política que técnica.

“Yo espero que salga la reforma con el mayor consenso posible, pero en la democracia, si hay una mayoría, se hace valer”.