La contingencia ambiental que se vivió en la Ciudad de México la semana pasada y que se extendió a entidades cercanas puede también ser provocada por la mala calidad de los combustibles automotrices, particularmente el diesel, que emite altos niveles de azufre en los vehículos pesados, gracias a que desde hace por lo menos 10 años no ha entrado en vigor la norma que regula esta situación, explicó la abogada del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda), Giselle García.

“Una de las causas es lo que tiene que ver con regular de manera adecuada al transporte pesado a niveles local y nacional”, dijo.

Desde el 2009 se estableció en la Norma Oficial (NOM) 086 el plazo de 10 años para que todos los vehículos pesados de transporte migraran al uso de diesel ultra bajo azufre, con las respectivas obligaciones de elaboración o importación del combustible con 15 miligramos por kilogramo de este producto para su comercialización.

En el 2016, la regulación, ahora competencia de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), se rectificó al condensarse todo lo relativo a la calidad de todos los petrolíferos (gasolina, diesel, combustóleo, etcétera) en la NOM 016, que fijó como plazo para que todo el diesel fuera ultra bajo azufre a partir del 1 de enero del 2018, aunque la Secretaría de Energía emitió un exhorto a la CRE para aplazar por lo menos un año esta obligación, argumentando que Pemex no cuenta con las capacidades financieras y de infraestructura para cumplir con el ordenamiento.

“Nos ha costado mucho, llevamos mucho trabajo recorrido en este tema y es inaceptable que 10 años después no se haya logrado que Pemex y los nuevos distribuidores todavía no expidan la totalidad de su diesel con calidad ultra bajo azufre”, expresó la especialista.

Sólo 53% en refinerías

Según las estadísticas de elaboración de petrolíferos de Pemex, la proporción de diesel ultra bajo azufre en sus refinerías es de 53% de todo el diesel que distribuyó en el promedio del primer trimestre del año, es decir, 63,700 barriles diarios contra una elaboración total de 119,602 barriles por día.

Pero, además, la elaboración de este producto ha caído en 23% del 2015 a la fecha.

Aunque el cemda y otras organizaciones dedicadas a la defensa de los derechos ambientales admiten que en verdad existen dificultades en la administración para llevar a cabo estas metas, Giselle García consideró que no existe voluntad política para el diálogo en este sentido.

Además, detalló que la situación ha caído en un círculo vicioso porque tampoco se fabrican o adquieren vehículos con tecnología más eficiente como filtros de partículas, porque no hay combustibles para su uso.