El presidente nacional sustituto del PRI, César Camacho Quiroz, ratificó que ese instituto político no será una dependencia del Ejecutivo federal, porque el entorno ha cambiado y el partido ha evolucionado.

Subrayó que un partido moderno "tiene que ser uno que acompase el ritmo de su trayecto, de sus acciones políticas. Que lo acompase con el gobierno, pero no tiene que fundirse hasta confundirse con el gobierno".

Entrevistado en el programa televisivo "El Primer Café", el presidente sustituto del Revolucionario Institucional destacó que " tenemos que ser un partido a cabalidad, es decir con una vida interna intensa, con una relación más horizontal".

El político mexiquense expuso a los periodistas Salvador García Soto, Raymundo Riva Palacio y Ana María Salazar que durante muchos años esa fuerza política tuvo una vida vertical, institucional dependiente del presidente de la República.

Sin embargo, dijo, lo que ha ocurrido en México en esta etapa de la transición democrática " nos obliga a ser una organización con una vida doméstica mucho más horizontal, con una relación que considere la particularidad de los priismos de los estados y más en este 2013, cuando se llevarán a cabo 14 elecciones locales".

Respecto a si el poder político en el gobierno y en el PRI están muy recargados hacia el Estado de México, consideró que "de lo que se trata es que haya capacidad y buenos resultados, más que el origen regional de los servidores públicos que integran la administración federal".

Camacho Quiroz consideró prudente esperar, "y no mucho tiempo" para ver si quienes están a cargo de dependencias y entidades del sector público "dan el tiro o no", más allá de orígenes, porque si se ve así parece que se tratara de un botín y no es correcto.

"El presidente (de la República) bajo su responsabilidad ha seleccionado secretarios, subsecretarios, directores generales y, bueno, vamos viendo en estas semanas, en estos meses, si están a la altura de las expectativas que su nombramiento generó", expuso.

Por otro lado refirió que en el Partido Revolucionario Institucional (PRI) se revisarán con cuidado temas tabú como los de la prohibición implícita de entrar a una discusión sobre el incremento del IVA y la participación en alguna parte del proceso de los energéticos.

" No quiero decir sí al tema de cambiar de reglas, pero sí a muchos de esos asuntos que por décadas han parecido tabú", aclaró.

El líder priísta sostuvo que el partido tricolor todavía está llamado a hacer ajustes y modificaciones que lo hagan cada vez más una fuerza política moderna que no dependa de una figura en especial, con una vida política interna intensa con estatutos bien logrados.

Pero sobre todo, subrayó, que construya sus decisiones a partir de una sana horizontalidad y una relación evidente, franca, abierta con el gobierno, de identificación de mutuo apoyo y ayuda.

Puso como ejemplo la serie de reformas que el Ejecutivo federal está poniendo sobre la mesa a las que "el PRI no se va a sumar solamente de manera automática, sino que vamos a argumentar, vamos a proponer, vamos a modificar".

Camacho Quiroz expuso que se está hablando de una nueva etapa del PRI, pero excluyendo lo de un PRI de antes y el PRI de ahora.

También dejó claro que hablar de una nueva etapa no necesariamente tiene que ver con un cambio de nombre o de logotipo.

"Quizá haya que cambiar muchas cosas, menos eso, porque de lo contrario, cambiando nombre, logotipo, pero siguiendo igual en todo lo demás, los priístas y la ciudadanía en general van a considerar que se trató de una tomadura de pelo", remarcó el dirigente.

mac